Ted Cruz anuncia su apoyo a Donald Trump: "Clinton es totalmente inaceptable"

El senador republicano del estado de Texas, Ted Cruz, ha anunciado finalmente su apoyo a la candidatura presidencial de Donald Trump por su partido. Así lo afirmó este viernes mediante un comunicado en su cuenta de Facebook. «Después de algunos meses de cuidadosas reflexiones, oraciones y búsqueda interior, he decidido que en el día de las elecciones votaré por el candidato republicano Donald Trump», reza el mensaje.

«Dos son las razones que me llevaron a tomar esta decisión. En primer lugar, prometí apoyar al candidato republicano el año pasado e intentaré cumplir con mi palabra. En segundo, a pesar de que tengo grandes diferencias con nuestro candidato oficial, desde cualquier punto de vista Hillary Clinton es totalmente inaceptable, por lo que siempre he sido #NeverHillary», continúa Cruz.

Las razones políticas de Cruz

Además, el senador del estado de Texas ha enumerado seis motivos por los que apoyará a Trump. En primer lugar, menciona los cambios que el siguiente presidente de EE.UU. deberá efectuar en la Corte Suprema, pues tendrá que elegir a cuatro jueces supremos. De esta forma, cree que los candidatos de Clinton serán «ideológicamente de izquierda».

Las otras cinco razones de Cruz incluyen la política de seguridad social, los cambios en la regulación del sector energético, la política migratoria, la seguridad nacional y el terrorismo, así como la libertad de expresión en Internet. En todas ellas, el senador ha criticado a la actual administración del presidente Obama y considera que Clinton continuará con esta política, afectando así a «millones de estadounidenses», mientras que Trump «es el único que puede interponerse en su camino».

«Si Clinton gana, sabemos al 100% que cumplirá sus promesas de izquierda, con resultados devastadores para nuestro país», afirma Ted Cruz en su comunicado.

 A continuación el comunicado que Ted Cruz posteó en www.facebook.com/tedcruzpage

“Esta elección es diferente a cualquier otra en la historia de nuestra nación. Al igual que muchos otros votantes, he luchado por determinar el curso correcto de acción en las elecciones generales.  En Cleveland, hice un llamado a los votantes, ”Por favor, no dejes de votar en noviembre. Pónganse en pie, alzen su voz y voten con conciencia, vota por los candidatos en contienda a quienes confíen que defenderán nuestra libertad y serán fieles a la constitución.”

Después de muchos meses de considerarlo, de orar y examen de conciencia, decidí que en las elecciones votaré por el nominado republicano Donald Trump.

Tomé esta decisión por dos razones. En primer lugar, el año pasado, prometí apoyar al candidato del partido republicano. Y tengo la intención de cumplir mi palabra.

En segundo lugar, aunque existen áreas en las que estoy profundamente en desacuerdo con nuestro candidato, la candidatura de Hillary Clinton es totalmente inaceptable, es por eso que siempre he sido #neverhillary.

Seis diferencias políticas fueron clave para tomar esta decisión. En primer lugar, y la más importante, la Corte Suprema. Para quien tenga interés en el proyecto de ley a favor de los derechos de libertad de expresión, la libertad religiosa, la segunda enmienda – La Corte está en juego. He dedicado mi carrera a la lucha por la defensa de la Constitución ante la Corte. Estamos a solo a un magistrado de perder nuestros derechos más básicos, y el próximo presidente nombrará un máximo de cuatro nuevos jueces. Sabemos, sin lugar a dudas, que cada persona designada por Clinton sería un ideólogo de la izquierda. Trump, por el contrario, se ha comprometido a nombrar a los jueces ‘en el molde de Scalia”

Desde hace algún tiempo, he venido buscando mayor detalle sobre este tema, y hoy la campaña de Trump, detalló esto, publicando una gran lista de posibles nominados para la Corte Suprema – incluyendo al senador Mike Lee, que sería un  extraordinario magistrado – y comprometiéndose explícitamente a nominar a sólo los que aparecen en esa lista. Este compromiso es importante y brinda una seria razón para que los votantes elijan apoyar a Trump.

En segundo lugar, Obamacare. La fallida ley de salud perjudica a millones de estadounidenses. Si los republicanos obtienen el control del Congreso, el liderazgo se ha comprometido a aprobar la legislación que deroga la ley de salud asequible. Clinton, sabemos, sin sombra de duda, que vetaría la legislación (que deroga el Obamacare). Trump ha dicho que lo firmaría.

En tercer lugar, la energía. Clinton continuaría la guerra de la administración Obama sobre el carbón para aplastar a la industria del petróleo y gas. Trump ha dicho que va a reducir los reglamentos y permitir el surgimiento del renacimiento de la energía estadounidense para crear millones de nuevos trabajos altamente remunerados.

En cuarto lugar, la inmigración.Clinton continuaría e incluso ampliaría la amnistía ejecutiva del presidente Obama. Trump prometió que él revocaría esas órdenes ejecutivas ilegales.

En quinto lugar, la seguridad nacional. Clinton continuaría la deliberada ceguera de la administración Obama hacia el terrorismo islámico radical. Ella seguiría importando refugiados de medio-oriente, a quienes el FBI no puede prohibir la entrada para asegurarse de que no son terroristas. Trump ha prometido detener la permitida avalancha de refugiados.

En sexto lugar, libertad de Internet. Clinton apoya el plan de Obama de entregar el control de la internet a una comunidad internacional de agentes, incluyendo a Rusia, China e Irán. Justamente hace poco, Trump se opuso rotúndamente a este plan y en apoyo de la libertad de expresión en internet.

Estas son seis cuestiones básicas en que las posiciones de los candidatos presentan una clara elección para el pueblo estadounidense.

Si Clinton gana, sabemos –con 100% de certeza– que va a cumplir con sus promesas de izquierda, con resultados catastróficos para nuestro país.

Mi conciencia me dice que tengo que hacer lo que sea posible para impedir eso.
También hemos visto, en las últimas semanas y meses, una campaña de Trump que se enfoca cada vez más en la libertad, incluyendo el énfasis en la escuela y el poder del crecimiento económico para que los afro-americanos e hispanos alcancen la prosperidad.

Finalmente, luego de ocho años de una permisiva administración Obama que apunta y persigue a los desfavorecidos por la administración, la fidelidad al estado de derecho nunca ha sido tan necesaria.

El Tribunal Supremo será fundamental para preservar el estado de derecho. Y, si el próximo gobierno no honra la Constitución y la Declaración de Derechos, entonces espero que republicanos y demócratas se mantengan unidos en la protección de nuestras libertades básicas.

Nuestro país está en crisis. Hillary Clinton es manifiestamente incapaz de ser presidente, y sus políticas perjudicarían a millones de estadounidenses. Y Donald Trump es el único que se interpone en su camino.

Hace un año me comprometí a respaldar el candidato republicano, y yo estoy honrando ese compromiso. Y si no quiere ver una presidencia Hillary Clinton, le animo a votar por él.»

Noticias relacionadas