Sika, microcefalia y el aborto

Sika, microcefalia y el aborto

La agenda abortista ha cobrado fuerza en estos días en Colombia. Las campañas para que las mujeres se practiquen un “aborto seguro” han aumentado con la lamentable propagación del virus de zika, el cual ha sido tristemente contraído por 2 mil mujeres embarazadas en este país, cuyos hijos corren el riesgo (aunque no garantizado) de nacer con microcefalia.

La despenalización del aborto en Colombia en los tres casos que conocemos ha contribuido a generar en la mentalidad selectiva, en la que le dicen a la mujer que tiene derecho de decidir acabar (no interrumpir) con su embarazo para evitar la dura crianza de un niño con cierto tipo de patologías. Niños que entran a ser parte de esa “cultura del descarte” y que por la incapacidad que presentan, para muchos ya no son bienvenidos a este mundo.

Me pregunto si esta nueva campaña no será una cortina de humo frente al actual problema de salud pública que representa el virus de Zika. Si no será un intento de expandir la mentalidad abortista, de querer legitimar un acto tan equivocado como acabar con la vida del propio hijo. Tengamos en cuenta que de los cerca de 4 mil casos de bebés con microcefalia reportados en Brasil hasta ahora solo hay 6 vinculados estrechamente con el virus, de acuerdo con Claudio Maierovitch, del Ministerio de Salud de ese país citado por la OMS, según informó este diario el pasado domingo. Ante esta cifra tan baja, ¿no será esta una actitud exagerada el invitar a las mujeres a hacer uso del “derecho legítimo a abortar”?

Pero la microcefalia no es el único causal por el cual una mujer con zika puede terminar con la vida de su hijo. Aquella que “se siente afectada en su salud mental o económica puede acudir a un psicólogo que lo certifique y, con ese documento, también puede acudir a su EPS para practicarse el aborto”, dijo a la revista Semana Silvia Plana coordinadora de la Mesa por la Vida y la Salud de las Mujer.

No digo que no sea doloroso y exigente tener un bebé con alguna anomalía. Que a la angustia de la mujer que padece zika se le suma la incertidumbre por la salud de su hijo. Pero ¿por ello debemos matarlo?

Conozco muchas historias (por falta de espacio no puedo compartir ahora) que me hacen pensar que siempre será mejor optar por la vida del niño que se está gestando. De mujeres que en los primeros meses de su embarazo los médicos les han recomendado abortar por las presuntas anomalías que traen sus hijos y luego estas han tenido cura o nunca existieron. También ¡cuántas veces un niño enfermo viene a alegrar a su familia! Con su debilidad enseñarles a sus padres el significado del verdadero amor como un acto de sacrificio, a mostrarnos a los seres humanos que una vida más feliz no siempre es sinónimo de productividad y calidad.

El aborto no soluciona nada y como dijo la futura santa Teresa de Calcuta en un mensaje a la conferencia de la mujer en Pekín en 1995, “Si la ley permite que una madre mate a su hijo ¿Qué ley podrá impedir que un hombre mate a otro hombre?”

 

Carmen Elena Villa Betancourt

Coordinadora Nacional Pro Familia [CONAPFAM]

Objetivos: • Canalizar la voz de la ciudadanía ante autoridades públicas e instancias de la sociedad civil para hacer presentes sus derechos y promover sus deberes. • Promoción, divulgación y defensa de los valores, derechos y deberes de la familia y de la vida humana.

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