Secretario General de la ONU decide no publicar informe anual con cifras de apoyo al aborto y la anticoncepción

La ONU se ha convertido en el gran patrocinador del aborto en el mundo. Su objetivo es expandir esta práctica, y mediante millonarias subvenciones intenta comprar las voluntades de los dirigentes de los países pobres.

Precisamente estas partidas que salían de Naciones Unidas no podrán ser rastreadas este año después de que el secretario general, Ban Ki Moon, haya decidido no publicar el informe anual de financiación de la “salud reproductiva”. Es en esta partida en la que la ONU incluía entre otros temas tanto el aborto como su política anticonceptiva en el mundo.

El secretario general de la ONU se ha negado a publicar este informe hasta ahora anual alegando la dificultad de calcular el gasto de las distintas áreas de la salud reproductiva. La decisión ha podido suponer un coladero de ciertas políticas proaborto y antifamilia.

El objetivo de Ban Ki Moon va más allá y pasa por cambiar la metodología y el enfoque de estos informes haciéndolos más ambiguos a la hora de saber a qué fines irá a parar el dinero.

El Instituto Guttmacher tiene vinculación con Planned Parenthood y además debe su nombre a uno de los directores de esta multinacional abortista

De hecho, el secretario general de la ONU pretende seguir el ejemplo de los informes Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) y del Instituto Guttmacher, vinculado a Planned Parenthood. Este último recomienda un gasto mayor en el concepto de “planificación familiar”, bajo el que se esconde el aborto y la anticoncepción, en detrimento del gasto en atención a la salud materna.

Ante esta situación, el Center for Family & Human Rigths (C-Fam) denuncia que el enfoque propuesto por la ONU para realizar estos informes proporciona una función de vigilancia a los mismos grupos que deberían ser vigilados en sus actuaciones, pues tienen fuertes intereses abortistas.

Los grupos que Ban Ki Moon ha puesto como ejemplo, como el Instituto Guttmacher, utilizan una supuesta carencia presupuestaria en planificación familiar como pretexto paraacabar con las ayudas a la maternidad.

En el fondo, C-Fam considera que uno de los fines principales de esta nueva política llevada a cabo por la ONU pasa por esconder el aborto entre una agenda de temas más amplia y así conseguir imponerlo de manera sibilina. Es decir, que para muchos gobiernos sea complicado detener la financiación del aborto sin obstaculizar otras medidas que sí son buenas para la mujer.

La estrategia de Ban Ki Moon pretende que Hillary Clinton pueda sortear al Enmienda Helms, que prohíbe que la ayuda estadounidense al exterior subvencione abortos

Esta estrategia de ocultar el aborto bajo el título de “salud reproductiva” tiene además otro importante objetivo: que Estados Unidos pueda financiar el aborto en el mundo. La precandidata demócrata Hillary Clinton ya ha asegurado que pretende llevar a cabo esta política de expansión de la cultura de la muerte pero actualmente se encuentra frente a la enmienda Helms.

La Enmienda Helms, promulgada en 1973, prohíbe que la ayuda estadounidense al exterior subvencione abortos o motive a alguien a que los practique. Si la ONU consigue que el aborto aparezca en la terminología como “salud reproductiva”, el Ejecutivo de Estados Unidos podrá sortear esta normativa y financiar la práctica de abortos en el mundo.

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