Ofensiva abortista contra el pequeño estado de San Marino, el paraíso del “no nacido”

San Marino es un pequeño país completamente rodeado por territorio italiano y que presume de ser la república más antigua del mundo, conformada el año 301. Considerado todavía sospechoso de ser un posible paraíso fiscal, este minúsculo estado sí puede presumir de ser un paraíso pero para el no nacido.

Y es que San Marino es uno de los escasos países (junto a Andorra, Malta y el Vaticano) en los que el aborto está prohibido y en el que se opta por una ayuda real a la maternidad y la familia.

Sin embargo, esto podría cambiar ante las presiones que está sufriendo este pequeño estado soberano. Este país, que cuenta con algo más de 30.000 habitantes, considera el aborto un delito. Una de las formas de llevar al Parlamento una propuesta es mediante las “instancias de Arengo”, donde los ciudadanos proponen aprobar una ley.

De este modo, el Gran Consejo General y el Parlamento de San Marino deberán debatir y votar durante esta semana este proyecto de ley del aborto que pretende ser legalizado en cinco supuestos pero que en la práctica supondrían prácticamente el aborto libre.

San Marino es un pequeño país rodeado completamente por Italia / mapamundial.co
San Marino es un pequeño país rodeado completamente por Italia / mapamundial.co

Hasta ahora el aborto no es considerado delito, aunque sí está prohibido, en el caso de que exista un riesgo real para la salud de la madre.

Estos son los cinco supuestos que se pretenden imponer:

  1. Cuando existan “graves riesgos” para la salud materna, incluida la mental.
  2. En caso de violación.
  3. Cuando existan malformaciones fetales.
  4. En caso de que la embarazada sea menor de edad.
  5. Si la mujer está “marginada socialmente”, lo que podría ser otro coladero más.

Sin embargo, desde el Gobierno están dispuestos a dar la batalla para seguir defendiendo la vida. El secretario de Estado de Asuntos Exteriores y Políticos, Pasquale Valentini, ha respondido en Tempi a los que tildan de “retrógrado” al país por su postura hacia el aborto asegurando que la postura provida de San Marino “es una fuente de orgullo y esperanza para Europa”.

De este modo, este representante gubernamental recuerda que en San Marino “las tasas de natalidad son más altas que en el resto de Europa” y añadía que a pesar de la crisis económica global el país se acerca a los dos hijos por mujer.

Pero lo más interesante del caso de San Marino lo explica perfectamente Valentini. Considera que la solución no es una ley del aborto sino que el estado ponga todo su empeño en que no se deba llegar a la situación y recuerda que la “dignidad humana está en peligro siempre”.

Y el secretario de Estado (aunque el título en realidad es de ministro) lo explica de manera gráfica. Uno de los supuestos planteados para aprobar esta ley es el de la “exclusión social”. Por ello, Pasquale Valentini afirma que más que promover el aborto es necesario “otorgar ayudas desde el inicio del embarazo, no sólo después del parto”.

En su opinión, es necesario un “apoyo adicional por parte del Gobierno y las asociaciones” ya que “la mujer con problemas necesita un acompañamiento”.

Valentini, que siempre ha sido un provida activo, explica además que “si el apoyo a la vida es real se traduce en una protección eficaz” y habla del aspecto laboral o con ayudas como la gratuidad de guarderías y  otros servicios”.

Pero la clave dada por el secretario de Estado va más allá de aspectos sociales y económicos y es lo que ha provocado que en San Marino no exista una ley del aborto: “Nuestra mentalidad es aquella por la cual no hay ninguna posibilidad o excepción que justifique el derecho de una persona a matar a otra”.

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