Mis padres me llevaron a matar a mi bebé, pero no lo permití

Mis padres me llevaron a matar a mi bebé, pero no lo permití

Las personas deberían saber que hay policías que saben dónde se realizan los abortos en Lima, pero no dicen nada, ¿saben por qué?.. Porque reciben su paga. Ellos se hacen de la vista gorda frente a las personas que matan a un inocente.

¿Cuánto es el costo por acabar la vida de un ser humano? 500, 1,000 y el más caro 2,000 soles. La madre de una chica de mi barrio hizo abortar a su hija dos veces. ¿Dónde? Donde una obstetra que está por la Av. Angamos, por allí, cerca a un hospital. Pero claro, no tiene que saber nadie, así que luego se va a su casa y allí se queda un día de recuperación.

¿Cómo lo sé? Porque a mí me llevaron allí. Pero ¿saben qué? No pudieron hacerlo. Llegamos hasta la Av. Angamos con el Coliseo Dibós y me puse a llorar y llorar. Era un mar de lágrimas, y en esa condición ellos no pueden hacer nada.

Mis padres, desesperados por mi “problema”, me habían llevado a uno de esos lugares que se anuncian bajo la famosa frase de «atraso menstrual». Primero, nos citaron en un lugar de Chorrillos por un grifo cerca a la playa, donde hay un banco BCP. Allí tienes que hacer el pago y luego te llevan a otro lugar que da miedo. Te tienen esperando allí, para luego llevarte a otro lugar. En esas llevadas de taxis –que, claro, tú debes pagar-, le preguntamos ¿por qué tanto nos llevan de un lugar a otro?.. ¿por miedo? “No, los policías saben, les damos su pago y nos dejan tranquilos”, nos dijeron.

Hasta que por fin llegamos al lugar donde harían el aborto. Era en el Callao, al costado de un ESSALUD. ¿Quién era la que realizaba esto? Una obstetra que tenía su consultorio en ESSALUD. Su casa era sólo al costado. Entramos a su casa subiendo unas escaleras, no es una casa entera sino compartida.

Cuando entré había una chica con su pareja, ella estaba toda pálida, le habían hecho un aborto, su bebé tenía 12 semanas. Ella se aferraba a ese hombre, que la verdad no es un hombre ni una pareja, sino una bestia. Yo no quería abortar, de eso estaba segura, pero sólo le seguía la corriente a mis padres. Me dieron unas pastillas para que me las tome en la noche y mi bebé se desprenda de mí, tenía que regresar al día siguiente. Yo no tomé esas pastillas, no quise, y mis padres me insistían. Yo era un mar de lágrimas. ¿Y los padres de mi pareja? También querían lo mismo. Pero al final no las tome. Se molestaron conmigo pero yo seguí con mi embarazo.

A la semana siguiente, me enteré que mi pequeño bebé era un varón, ¡esperaba un varón! Me alegré demasiado. Un bebé es una bendición. Estaba completo y era sano, pero sentía miedo. La razón por la que mi padre no quería ese embarazo era porque yo había tomado pastillas para el dolor de cabeza cuando ya estaba embarazada, sin saberlo. ¡Yo no lo sabía aún! Estaba tan enojada conmigo misma. No me dieron ni mareos, ni vómitos, estaba muy preocupada. ¿Le habré hecho algún daño a mi bebé? No lo supe hasta ese momento de felicidad, ¡no le faltaba nada!

Mi madre, poco a poco, le tomó cariño al bebé en mi vientre. Mi padre no tanto. Cuando nació era el día más feliz y agotado de mi vida. Era un niño sano que ahora tiene 2 meses y sigue muy sanito. No sé si más adelante tenga algún problema, pero ¿saben qué?.. Yo lo amo tal como es. Mis padres ahora lo adoran y sus otros abuelitos también. Yo asumí mi responsabilidad. Jamás podré ser como otras chicas que abortan cuantas veces quieran para que el niño “no les arruine la vida”.

¿Saben? Lo que arruina la vida es abortar, porque tu vida nunca será igual después de eso, tu vida cambiara, es muy difícil perdonarse algo así. Es que no es una célula, ¡es tu bebé! Sangre de tu sangre.

Tus padres tal vez te apoyen, o tal vez no, pero cuando vean a ese niño ten por seguro que lo amarán. Apóyate en una amiga que te ayude, no mates a un bebé. Es un ser humano, serás feliz cuando lo veas crecer en tu vientre, cuando nazca, y cuando escuches su primer agú. Te llenaras de ternura y te darás cuenta que un hijo no te arruina, te hace fuerte y te da ánimos para salir adelante, como lo hizo conmigo.

Tengo 17 años, he asumido mi responsabilidad y me siento feliz.

 

(*) Alicia es un seudónimo. Nos reservamos el nombre real para proteger la identidad de la persona.

Coordinadora Nacional Pro Familia [CONAPFAM]

Objetivos: • Canalizar la voz de la ciudadanía ante autoridades públicas e instancias de la sociedad civil para hacer presentes sus derechos y promover sus deberes. • Promoción, divulgación y defensa de los valores, derechos y deberes de la familia y de la vida humana.

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