La lucha legal de Planned Parenthood por matar bebés con síndrome de Down

Como feministas insufribles, la candidata demócrata Hillary Clinton y Hollywood siguen engañosamente apuntalando a Planned Parenthood como un modelo de moral con la apariencia de la «salud» de la mujer, la maquinaria del aborto está llevando a cabo, literalmente, una batalla legal por el «derecho» a matar a los bebés nonatos con síndrome de Down.

Planned Parenthood se ha asociado con la ACLU (Unión Estadounidense por las Libertades Civiles) para tratar de retirar una ley firmada por el gobernador de Indiana Mike Pence, que prohíbe el aborto por razones de raza, sexo o defecto genético como el síndrome de Down.

La demanda contra la ley de Indiana, que fue presentada hace unos meses, ha sido recibida por la Jueza proabortista Tanya Walton Pratt, nombrada por Obama. En julio, Pratt concedió la petición de la maquinaria del aborto y e impidió que la ley se haga efectiva. El martes, Planned Parenthood y la ACLU pidieron al juez federal que derogue la ley en su totalidad, ya que alegaban que la legislación había colocado una «carga» inconstitucional al acceso de la mujer a matar a su bebé nonato.

Además de prohibir la práctica discriminatoria del aborto por la única razón de raza, sexo o un defecto genético, la ley HB 1337 también determina que los restos de los bebés abortados o que han sufrido un aborto natural sean destinados con un trato más humano a la cremación o entierro. La ley también requiere una medida de seguridad que implica que los abortistas con privilegios de admisión en hospitales renueven anualmente dichos privilegios.

Como señala Life News, «el requisito de entierro/cremación respalda una ley aprobada en 2015 por el gobernador Pence que requiere que los cuerpos de los bebés abortados ‘sean desechados con un trato más humano.» Después de Dakota del Norte, Indiana es el segundo estado en aprobar una medida de este tipo.

Una sede de Planned Parenthood en Ohio fue intervenida anteriormente por desechar los cuerpos de los bebés abortados ‘hirviéndolos y arrojándolos en un vertedero fuera del estado.

Se impulsó principalmente la ley HB 1337 con el evidente fin de disminuir los abortos, especialmente cuando se trata de bebés con trastornos genéticos como el síndrome de Down. Según informó el Instituto Lozier Charlotte, el número de bebés con síndrome de Down asesinados en el vientre materno está aumentando, lo que causó una disminución del 30 por ciento de la población con Síndrome de Down en 2015.

El senador Liz Brown, quien trabajó en la ley HB 1337, explicó que los acuerdos para niños con discapacidad solo se brindan fuera del útero; dentro del útero, estos bebés no están protegidos.

«Lo dicen los médicos están diciendo con esto es: «Hubiera sido mejor si no hubieras nacido», declaró Brown «Si naces, te amaremos, y creemos que tienes los mismos derechos y debes ser un miembro de la sociedad. De hecho, existe la Ley sobre Estadounidenses con Discapacidades y tienen que hacer acuerdos. Pero no queremos hacer acuerdos antes de que nazcas y de hecho, realmente sería más fácil si no hubieras nacido.»

Por desgracia, el futuro de esta legislación no se ve muy bien para la comunidad pro-vida, ya que la Jueza Pratt «tiene todo un historial de estar del lado del lobby abortista», señala Life News «Pratt también bloqueó las disposiciones de una ley de Indiana de 2011 que prohíbe que los fondos de los contribuyentes se destinen a las empresas de aborto y requiere que se les informe a las mujeres embarazadas que el bebé nonato puede sentir dolor.»

«Los negocios de aborto como Planned Parenthood acuden a los jueces pro-aborto cada vez que creen que sus lucrativos negocios están en peligro», dijo Mike Fichter, Presidente y Director de Indiana Derecho a la Vida. «No es de extrañar que una jueza nombrada por Obama con un historial de legislar en contra de las medidas pro-vida anularía la dignidad de la ley de protección del bebé nonato.»

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