El voto provida, el arma secreta de Trump

El gigante abortista Planned Parenthood ha alertado a sus miembros del peligro que supondría para la multinacional que Donald Trump llegara a ser presidente. Lo ha hecho después de que el candidato republicano enviara una carta a los líderes provida en la que comunicaba su firme posición en contra del aborto y su compromiso “inquebrantable” de acabar con esta práctica en Estados Unidos.

Según informa LifeNews, Trump ha insistido en que dejará de financiar a Planned Parenthood mientras siga abortando niños. Cabe destacar que la multinacional dirigida por Cecile Richards no tiene intención de terminar con este lucrativo negocio y, por ello, el republicano ha asegurado que velará por los derechos de los bebés no nacidos y sus madres.

El magnate también ha querido recordar a los votantes que su postura “es totalmente contraria” a la de Clinton: “Me he comprometido a dejar de financiar Planned Parenthooh siempre y cuando sigan realizando abortos y a reasignar sus fondos a los centros de salud comunitarios que ofrecen atención integral a las salud de las mujeres”, ha recalcado el republicano en la carta remitida a los líderes provida del país.

Cabe recordar que el pasado febrero, durante una entrevista concedida a la CBN, Trump aseguraba -por primera vez y de forma explícita- que si llegara a la Casa Blanca, dejaría de financiar al gigante abortista Planned Parenthood mientras este siga “realizando abortos”. Sin embargo, ha sido ahora -en la recta final de la campaña electoral- cuando el republicano ha anunciado las medidas que tomará para acabar con el aborto en el país si llega a ser elegido presidente.

El republicano ha defendido que, en primer lugar, nombrará jueces provida para la Corte Suprema del país. En segundo lugar, aprobará una Ley de Protección del bebé no nacido, que acabará con los abortos a partir de las 20 semanas en todo el territorio estadounidense. En caso de llegar a a la Casa Blanca, el líder republicano ha prometido también mantener la Enmienda Hyde, que evita que los ciudadanos tengan que pagar los abortos.

La ‘conversión de Trump’

Cabe recordar que en diciembre de 1999, Trump se mostraba partidario del “derecho al aborto” y defendía en una entrevista en el programa ‘Meet the Press’ el derecho de las mujeres a decidir sobre su propio cuerpo. “Creo que es una decisión personal que debe dejarse a las mujeres y sus médicos”, aseguró en aquel momento, al tiempo que se manifestó radicalmente “pro-choice”.

Tan sólo un año después, aunque seguía defendiendo “el derecho de la mujer a decidir”, el magnate se empezó a mostrar “incómodo” con los procedimientos utilizados en los abortos. Él mismo confesó que, tras haber consultado a dos médicos respecto al aborto por nacimiento parcial, era partidario de prohibir este procedimiento.

Diez años más tarde, en la Conferencia de Acción Política Conservadora de febrero de 2011, Trump se mostró como un posible candidato presidencial del Partido Republicano. En su discurso, abogó por el fin del Obamacare, la ley sanitaria impulsada por el presidente Barack Obama, y aseguró estar a favor de la vida y en contra del aborto.

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