España: El aborto hace que la población se desangre mucho más de lo que dice la estadística oficial

Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), durante el primer semestre de 2016 han muerto cada día 72 personas más de las que han nacido. No es la primera vez que sucede. En 2015, durante el primer semestre el saldo era aún más preocupante: morían 117 personas más de las que nacieron cada día.

Apenas se le prestó atención al dato, porque 2015 fue el primer año en el que, desde 1978, murieron más españoles que los que nacieron, según la estadística oficial.

La realidad es que el reto demográfico en España no es nuevo. Todos los organismos internacionales alertan a España desde hace años de que en 2050 hablar de ‘pirámide’ poblacional será un mero convencionalismo alejado de la realidad.

A eso hay que sumarle que los datos oficiales de crecimiento vegetativo (nacimientos menos defunciones) no muestran la realidad, que es mucho más cruda.

Basta aplicar tres de las cuatro reglas básicas de cálculo para averiguar que el drama es mucho mayor. En realidad, España lleva perdiendo población a un ritmo mucho mayor y de manera sostenida, si tenemos en cuenta la sangría demográfica del aborto.

La crisis demográfica de España se ve agravada por los miles de seres humanos abortados cada año /Actuall

La crisis demográfica de España se ve agravada por los miles de seres humanos abortados cada año

De crecer 204 a perder 61 al día

Dado que los datos del aborto se publican con un retraso injustificado de dos años, tomaremos como referencia las estadísticas entre el año 2000 y el 2014 facilitadas por el Instituto Nacional de Estadística y el Ministerio de Sanidad.

Según el INE, en este periodo de 15 años han nacido cada día 204,9 personas más que las que fallecieron. Esto supondría un saldo medio positivo de 74.816 personas al año, para un crecimiento vegetativo acumulado de 1.122.253 entre 2000 y 2014.

Sin embargo, en ese mismo periodo, en España se ha abortado una media de 266 bebés cada día entre 2000 y 2014; son 97.140 al año, cerca de millón y medio en los 15 años a los que nos referimos, de acuerdo a las cifras del Ministerio de Sanidad.

Esto supone que la estampa real es mucho peor que la que dibujan las cifras del INE. Entre 2000 y 2014, contando a las personas abortadas a las que se les ha impedido nacer, el crecimiento vegetativo real en España ha sido netamente negativo.

En esos 15 años, España ha perdido 22.323 personas al año, 61 al día, contando los abortos. Sin contarlos, los datos del INE aseguran que el crecimiento vegetativo era positivo, tanto como de 204,9 nacimientos más al día que defunciones, unos 75.000 al año.

La pérdida acumulada durante estos tres lustros es de 334.853 personas. Esto supone una caída negativa real de 787.400 personas respecto al crecimiento vegetativo acumulado oficial de 1.122.253 personas en esos años.

Si se tiene en cuenta que el INE reconoce que el crecimiento vegetativo de 2015 fue negativo (-2.278), la perspectiva sólo puede empeorar, al sumarle los datos oficiales del aborto correspondientes a ese año que aún no conocemos.

Aunque es previsible que la cifra de aborto pueda caer debido al menor número de mujeres en edad fértil, como sucede desde 2011, el crecimiento vegetativo real sería negativo en 2015, en el entorno de las 100.000 personas. Previsiblemente, también en 2016.

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