Dos jueces de la Suprema Corte de Estados Unidos deciden que no se puede limitar el “derecho” de las mujeres a matar a sus hijos

En una controvertida decisión de cinco magistrados contra tres el Tribunal Supremo de Estados Unidos falló hoy contra el estado de Texas al sentenciar que es inconstitucional proteger la vida de las mujeres y de sus hijos estableciendo control sobre clínicas y médicos, en uno de los casos más importantes sobre el aborto que se ve en las últimas dos décadas y que reforzó el supuesto “derecho” de las mujeres a acabar con la vida de sus hijos.

Como se sabe el aborto fue impuesto en todo el país norteamericano desde 1973 por otra sentencia de la propia Corte, que obvió así al poder legislativo y a los Estados individuales, amparado en los “derechos sexuales y reproductivos” de las mujeres, sobre los cuales la propia ONU acaba de señalar en su Declaración Política sobre el VIH y el Sida que éstos no son Derechos Humanos.

La decisión del alto tribunal supone una victoria para el presidente Barack Obama, que había apoyado en la corte a las asociaciones demandantes y generó el aplauso entusiasta de su colega demócrata Hillary Clinton, virtual candidata presidencial, quien publicó en su cuenta de Twitter que esta decisión es «una victoria” para las mujeres de Texas y de todo el país y que “la lucha no ha terminado”. Añadió además que de llegar a la presidencia “solo nombrará jueces comprometidos en la defensa del derecho al aborto.”

La ley de Texas que ha sido restringida por el voto dirimente de dos magistrados establecía dos requisitos: las clínicas deben cumplir con los mismos estándares quirúrgicos que un pequeño hospital y sus médicos deben tener unos privilegios de admisión en un hospital que esté a menos de 48 kilómetros de donde se ubica el centro para efectuar abortos.

El fallo contra Texas afecta a más de una veintena de estados con leyes similares que se verían obligados a revertir reglamentos impulsados desde 2010 en lo que era un avance creciente de la defensa de la vida en la sociedad norteamericana y que anularía, en la práctica, la competencia que se otorgaba a los Estados para regular las condiciones del aborto aprobado en 1973.

El Gobierno de Obama y las organizaciones de mujeres demandantes, han enfatizado que ahora las más “beneficiadas” serán las 2,5 millones de mujeres latinas de Texas que se encuentran en edad reproductiva y que podrán abortar con mayor facilidad. Como se sabe los “servicios” de abortos estatales están dirigidos principalmente a la población afroamericana y latina, que han visto reducidas sus tasas de natalidad desde Roe vs Wade

La sentencia del Tribunal Supremo despertó gran expectación y cientos de personas próvida se concentraron ante la corte desde primera hora con pancartas en las que podían leerse mensajes como “somos la generación pro-vida”.

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Aquí  puede leer una traducción de la conclusión de dicha sentencia:

CORTE SUPREMA DE LOS ESTADOS UNIDOS
No. 15-274
SALUD DE LA MUJER TODA, ET AL., Los peticionarios vs. JOHN HELLERSTEDT, Comisionado, TEXAS DEPARTAMENTO DE ESTADO DE SERVICIOS DE SALUD, ET AL.
En recurso de certiorari A LA CORTE DE LOS ESTADOS UNIDOS
Apelaciones del Quinto CIRCUITO

[27 de junio de, de 2016]
Breyer presentó la opinión de la Corte.
En Planificación de la Familia del Sureste de Pensilvania. V. Casey, 505 U. S. 833, 878 (1992), la pluralidad de la Corte llegó a la conclusión de que «existe» una «carga excesiva» en el derecho de la mujer a decidir tener un aborto, y en consecuencia la disposición de la ley es constitucionalmente inválida si el «propósito o el efecto de la disposición» es colocar un obstáculo importante en el camino de una mujer que procura un aborto antes de que el feto alcance viabilidad.» La pluralidad de la Corte añadió que «los innecesarios reglamentos de salud que tienen el propósito o efecto de presentar un obstáculo importante a una mujer que procura un aborto imponen una carga excesiva al derecho.»

Aquí hay que decidir si dos disposiciones de Texas CR 2 violan la Constitución Federal como lo interpreta Casey. La primera disposición, que llamaremos el «requisito de privilegios de ingreso» dice que «un médico que realiza o induzca un aborto… debe, en la fecha en que se realiza o induce el aborto, tener privilegios activos de admisión en un hospital que se encuentre a no más de 30 millas de la ubicación de donde se realiza o induce el aborto». Código de Salud y Seguridad de Texas Ann. §171.0031 (a) (West Cum. Supp. 2015).

Esta disposición modifica la ley de Texas que previamente requería una instalación de abortos para mantener un protocolo escrito «para el manejo de emergencias médicas y la transferencia de pacientes que requieren mayor atención de emergencia a un hospital «.
38 Tex. Reg. 6546 (2013).

La segunda disposición, que llamaremos el «requisito del centro quirúrgico», dice que
«las normas mínimas para una instalación de abortos deben ser equivalentes a los estándares mínimos adoptados en virtud de [La sección de Salud y Códigos de seguridad de Texas] para centros de cirugía ambulatoria.» Código de Salud y Seguridad de Texas Ann. §245.010 (a).

Llegamos a la conclusión de que ninguna de esas disposiciones ofrece beneficios médicos suficientes para justificar las cargas que impone sobre el acceso. Cada una representa un obstáculo importante en el camino de las mujeres que buscan un aborto previsto, cada uno constituye una carga indebida sobre el acceso al aborto, Casey, supra, en 878 (opinión en pluralidad), y cada una viola la Constitución Federal. Enmienda. 14, § 1.

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