Brasil: Miles de activistas marchan contra el aborto en la capital Brasilia

Activistas y defensores de la vida de todo el país realizaron el martes (7), en Brasilia, un acto contra el aborto. Con el tema “¡Quiero vivir! ¿Me ayudas?”, la 9.ª Marcha Nacional de la Ciudadanía por la Vida y contra el Aborto pidió la aprobación del Estatuto del Nasciturus, pendiente en el Congreso, que define los derechos de los niños no nacidos y mujeres embarazadas.

Con mensajes contra el aborto en banderas y pancartas, el grupo de cerca de 3 mil personas, según los organizadores, ocupó la región central de la ciudad pidiendo apoyo a sus reivindicaciones. El Estatuto del Nasciturus se encuentra en la Comisión de Constitución y Justicia de la Cámara de Diputados.

La propuesta define que la vida empieza en la concepción. El objetivo del proyecto es extender al feto los derechos que están garantizados únicamente a los ya nacidos, tales como el derecho a vida, salud, honor, integridad física y alimentación. Entre otras cosas, endurece la ley y dificulta la realización del aborto incluso en casos de violación.

La microempresaria Lili Terena, de 48 años, participante en la marcha, dijo que el aborto provoca traumas psicológicos y físicos en las mujeres. “No queremos imponer nuestra voluntad sobre la decisión de la mujer. Queremos lo mejor para ella y que a menudo ella no sabe”, sostuvo.

La técnica en enfermería Marilza Lima, de 56 años, quien viajó desde Río de Janeiro para participar en el acto, dice que es “a favor de la vida y contra el sufrimiento del feto, independientemente de cómo fue concebido”. “Jamás entenderé cómo una mujer hace un aborto. ¿Por qué no tener el niño y ponerlo para adopción? ¿Cuántas mujeres no pueden tener hijos y esperan la adopción? Si hubiera una ley de adopción mejor en el país, estoy seguro de que muchas ya no abortarían”, dijo.

La manifestación contra el aborto también tuvo participación masculina. “El movimiento es en defensa de la madre, incluidas las víctimas de la violencia, para que tengan protección social y dignidad. Mi madre fue abandonada por mi padre y tendría todas las condiciones para hacer un aborto, pero decidió preservarme. Por eso estoy aquí, en esa lucha”, dijo el seminarista Wesley Corrêa, de 33 años.

Sesenta niños de una institución espiritualista participaron en la marcha llevando globos blancos, que representaban bebés no nacidos debido a abortos. Según Kelly Oliveira, de 42 años, dirigente de la institución, el acto simbolizó la defensa de la vida. “Sería una mancha en la historia de Brasil la liberación del aborto. Ya existe una ley que preserva la madre en caso de riesgo y eso no se discute. Sin embargo, es importante hacer la defensa de la vida en todas sus etapas”, dijo.

 

Traducción: Leonardo Vieira

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