Un Varón Ex- Gay Describe el Proceso de Cambio: Gordon Opp

Un Varón Ex- Gay Describe el Proceso de Cambio: Gordon Opp

Un Varón Ex- Gay Describe el Proceso de Cambio: Gordon Opp¿Que puede esperar un varón homosexual de un proceso de cambio? De una forma encantadora, GordonOpp describe la satisfacción que encontró, así como las lecciones -a veces muy dolorosas- que aprendió enel camino. Es entrevistado por el Director Ejecutivo de NARTH, Joseph Nicolosi. J.N.: Gordon, muchas gracias por compartir su historia. Vayamos  derecho y recorramos los sucesosbásicos que ocurrieron en su vida. Usted ha sido presidente de la Oficina de Crédito de Lincoln, Nebraska,durante 21 años y ha estado casado durante 20 años. Ahora está a punto de completar un Master para serConsejero y por algún tiempo ha guiado un grupo de apoyo para varones que se encuentran en una etapa detransición para salir de la homosexualidad.

¿Cuándo fue la primera vez que pensó que tenía que luchar contra la homosexualidad?G.O.: Creo que estaba en la escuela secundaria cuando  reconocí que me sentía atraído por los chicos envez de las chicas, esto me causó mucha ansiedad. No había con quien  hablar en aquellos tiempos, así esque intenté mantenerlo escondido.

J.N.: En aquellos días usted no tuvo un Consejero en la escuela con  el «Proyecto10»  que le afirmaría comohomosexual y le introduciría a la comunidad gay.

G.O.: Exactamente; me alegra que eso no ocurriera. Al menos no fuí presionado a pensar de que no era unproblema. Era cristiano, tenía fe y principios morales. Así es que no tuve relaciones con un hombre hastaque tuve 21años. De hecho, estuve tres años en la universidad sin tener relaciones. Sin embargo, al igualque la mayoría de los homosexuales, mi primera experiencia sexual fue increíble… es como haber estado enun desierto por dos semanas sin agua, y de repente te topas con un oasis. Visto de esta manera, laexperiencia es extremadamente convincente.

Me involucré en el estilo de vida gay desde los 21 hasta los 25 años y durante ese tiempo  tuve muchasrelaciones de una sola noche, hasta  hice «la escena del parque.» Sólo tuve unas pocas relaciones -quizástres- que duraron un par de meses. Durante ese tiempo me sentía muy deprimido, vivía una doble vida. Además, nunca me  sentí ni satisfecho, ni pleno en ninguna relación. Aún con hombres que eran muchomás atractivos que yo, perdía el interés después de un tiempo. Pero no entendía realmente la dinámica enaquel momento.

J.N.: ¿Cual era la dinámica?G.O.: En estos momentos, mirando hacia atrás,  puedo ver lo que es la homosexualidad, especialmente enmi vida; aunque la experiencia  para cada uno es un poco diferente.

J.N.: ¿Qué es la homosexualidad en su vida?G.O.: Es una manera de llenar ciertas necesidades relacionadas con el sexo.

J.N.: ¿Qué clase de necesidades?G.O.: Necesidad de aceptación… Deseos de sentirse como un hombre más y recibir la compasión y lacomprensión de otros hombres. De hecho, es interesante, aún en estos momentos, ver los deseoshomosexuales que todavía tengo, me doy cuenta que tienen muy poco que ver con el sexo. Si veo a unhombre y pienso como se vería sin ropa, ese pensamiento me repugna en estos momentos de mi vida. Sinembargo es algo más lo que yo siento… Deseo que él venga y me de la mano, hable conmigo y me presteun poco  de atención.

Al mirar hacia atrás, me doy cuenta que  no entendía esa dinámica cuando era joven. Hoy en día veo cómoesos sentimientos se han transformado ahora que los entiendo; es casi como un acto  de magia. Es muyintrigante ver a alguien llevar a cabo un acto de magia; deseas verlo una y otra vez hasta poder entender cómo el ilusionista hace desaparecer el objeto. Pero cuando uno entiende completamente estos sentimientos-o sea, que aprendes lo que está detrás del truco- se acaba el viejo entusiasmo. Entonces la atracción deja deser «mágica».

¿J.N.: ¿Cual es la analogía con la homosexualidad?G.O.: Así es como yo veo la homosexualidad. Si miro a  un hombre  a quien encuentro atractivo, no puedocontinuar haciéndolo, porque como se diría, ya «conozco el truco.»  Sé lo que es una fantasía. Sé lo que estádetrás de la ilusión. Comprendo lógicamente que no me va a satisfacer y si busco algún tipo de encuentrosexual, sé que tendrá un efecto negativo en mí. Pero aún hay más.

J.N.: No se trata sólo de tener conciencia cognitiva.

G.O.: Es más que tener conciencia  cognitiva. Reconozco que la experiencia entera es una falsificación. Losé basado en mis propias y repetidas experiencias las cuales tuve durante cuatro años, cuando deseaba que esta condición funcionase.

En su libro, usted menciona que según Isabel Moberly, la raíz del problema está cuando no se lograsatisfacer la necesidad de sentirse amado por personas del mismo sexo. Pero usted amplía mucho más eltema, describe que las amistades del mismo sexo son de gran ayuda para satisfacer esa necesidad. Ahorame doy cuenta que cuando tengo una amistad cercana con un hombre heterosexual, a quien encuentroatractivo, puedo lograr que esa necesidad no sea sexual, puedo satisfacerla de una forma plena.

J.N.: Muchos hombres me dicen esto. Mencionan que sus atracciones o sus fantasías homosexualesdisminuyen o desaparecen.

G.O.: Exacto, eso ocurre. Se logra en muchos casos. Sin embargo, como  el Dr. Satinover explica en sulibro “La Homosexualidad y la Política de la Verdad”, el problema es cuando se adquiere el hábito. Laexperiencia sexual puede ser como consumir la droga del opio. Apacigua, anestesia  y te «mejoramomentáneamente.» Esto hace que sea muy difícil  salir de la  homosexualidad. Cuando esas necesidadesemocionales se han vertido en el sexo -cuando hemos aprendido a satisfacer temporalmente esasnecesidades de una manera sexual-  hemos tomado una necesidad normal, legítima que Dios nos ha dado yla hemos convertido en un “droga.» Cuando se satisface  la necesidad en una relación normal y completa,con una persona que te llama la atención, no tiene  «la chispa» del encuentro homosexual. He tenido que reconocer y admitir que las necesidades que se satisfacen entre personas del mismo sexo no tienen por quétener ese tipo de “chispa.”J.N.: Es cierto, porque la chispa es artificial y no dura mucho tiempo. Sólo puede crear el deseo debúsqueda de una «chispa» aún más fuerte con otro compañero. Comenzamos a ver a escritoreshomosexuales que admiten esta idea, al menos indirectamente. En el  libro “Amor Indetectable”, AndrewSullivan señala que no se puede fiar de las relaciones eróticas para conseguir un amor duradero, únicamentelos amigos pueden ser una fuente segura de apoyo y afecto.

G.O.: La «chispa” es artificial, pero es muy convincente y logra que muchos hombres continúen viviendo elestilo de vida gay.

J.N.: Exactamente. Jeffrey Satinover habla acerca de las sendas neurológicas del placer que se incrustan enel cerebro -realmente se incrustan estructuralmente- y aunque tengas nuevas fantasías sobre  las anteriores,y adquieras mejores formas de satisfacer las necesidades emocionales, nunca borras por completo la formade responder neurológicamente. Los hombres pueden crear nuevas sendas sobre las otras, pero muchos tienen que seguir luchando contra un patrón adictivo.

G.O.: Así es. Desgraciadamente, una vez que uno se engancha en ese hábito, como yo lo hice, te vuelvesmuy miope. Pero lo que me anima, cuando pienso acerca del cerebro, es que no utilizamos todo nuestrocerebro y que existen otro «tipo de emociones» que podemos experimentar. Estamos atrapados por la ideade que la única manera que se puede disfrutar o experimentar algo agradable en la vida, es si utilizamos formas poco saludables. Trato de alentar a los hombres con los que  trabajo a que amplíen  sus perspectivas.

Aunque otras experiencias no les hagan sentir el atractivo al que están acostumbrados, deben seguiradelante, buscar relaciones masculinas saludables y encontrar también algo diferente en lo que ellos puedansituar realmente sus corazones.

J.N.: Efectivamente. Y hablando sobre la idea de situar el corazón…hábleme  un poco acerca de sumatrimonio. Usted tiene 46 años y ha estado casado durante veinte años.

G.O.: Sí. Tal como lo he mencionado, viví la vida gay cerca de cuatro años hasta llegar a los 25 años deedad,  pero me sentía muy  deprimido porque ese tipo de vida no funcionaba para mí. Soy de Nebraska,pero decidí mudarme a California. Pensé que sería el mejor lugar para vivir una vida gay, y que si nofuncionaba, quizás podría buscar  alguna ayuda allí.

Estando en California, encontré a un pastor que se dedicaba a los jóvenes. El era siete años mayor que yoaproximadamente, estaba casado y tenía  un par de niños. Sin tener conocimiento acerca de lo que estáescrito en su libro, -aunque no había sido escrito para entonces- él trabajó conmigo en la forma que ustedsugiere. Ninguno de los dos entendía lo que ocurría. De hecho, él era un hombre atractivo y se preocupabapor mí, veía en mí a alguien a quien él  deseaba ayudar de una manera correcta, pero apenas sabía cómo.

Recuerdo haber estado sentado en su oficina cuando dijo: «Tu puedes sentir una atracción por mí, perojamás va a suceder algo entre nosotros  porque yo soy diferente.» El  también mencionó: » Esto no harásentirme de una manera distinta hacia ti; te voy a tener cariño y me voy a ocupar de tí de todos modos.» Suactitud difuminó  totalmente mi atracción por él. Ésto fue el principio de la ayuda para  mí. Recibí susconsejos durante casi un año. Durante ese tiempo conocí a quién sería mi  futura esposa, ella y yo llegamosa ser muy buenos amigos. Antes de casarme no me involucré  en ningún tipo de actividad sexual, al menosno lo hice durante un año.

J.N.: ¿Sentía atracción sexual hacia ella de la misma forma?G.O.: No hubo  atracción sexual hasta cerca de la fecha de nuestro enlace matrimonial. Comencé a pensarque pronto estaría casado, así es que empecé a ver a mi prometida de esa manera. Si yo hubiese podidorecibir esos consejos a la edad de 25 años, habría recibido más ayuda y un poco más de dirección, pero alfin y al cabo, yo hubiese apuntado al matrimonio. Creo que todos somos realmente heterosexuales, así esque aliento a los hombres a que se casen, siempre y cuando sean capaces de ser fieles a su  compromiso. Noquiero que pongan en peligro o que desilusionen a la mujer. Pero si el hombre toma el compromisoseriamente, deberá de honrarlo por encima de cualquier tentación pasajera, ésto es algo distinto. Yo soy una persona algo disciplinada y esto me ha ayudado.

J.N.: Por supuesto que la mujer debe saber.

G.O.: Absolutamente, la mujer debe saber. Yo se lo dije a mi esposa antes que nos casáramos. Fue un soplode aire fresco para ella también el encontrar a alguien que la  quisiera como una amiga, y no sólosexualmente. Así es que pienso que ésto forma parte de la fuerza de nuestro matrimonio. Hoy en día soyabuelo. Tenemos tres hijos, dos chicas y un chico de 13 años de edad.

J.N.: ¿Cómo es su vida familiar ahora?G.O.: En los primeros años de mi matrimonio quería sobre todo  «hacer las cosas correctamente.» Sinembargo, cuando vives con alguien tanto tiempo y tienes hijos, aprendes a querer realmente a esa persona.

Hoy en día amo a mi esposa tanto, o aún  más, que la mayoría de los hombres que aman a sus esposas.

Puede ser que la experiencia sexual no sea igual que para aquellos hombres que nunca han luchado conasuntos homosexuales, pero es satisfactoria, la deseo y es grata. Me sentiría destruído si llegase a perder ami esposa. Debo decir que no sólo he cambiado mi conducta, sino que  también la manera  en que piensoacerca de mí mismo; he cambiado mi identidad. Me siento muy cómodo siendo un marido, un padre yahora un abuelo.

J.N.: ¿Sus hijos conocen su pasado?  G.O.: Sí. Mis hijas tienen 19 y 17 años de edad, y  la de 19 años está comprometida para casarse en agosto.

La relación con mis hijas es impresionante. Sin embargo, creo que aquellos que hemos tenido un pasadohomosexual pensamos que quizás  no somos capaces de ser buen padre para un chico.

J.N.: Sí, especialmente con un chico que tenga muchas ansiedades sobre su propia masculinidad.

G.O.: Como las primeras fueron chicas, yo pensé, «Bueno, el Señor me ha dado chicas y eso está muy bien,no tendré que preocuparme por ser padre de un chico.» Le aseguro, querer a mis hijas es  increíblementenatural para mí. Es uno de los placeres más hermosos de la vida. Siempre ha sido de esa manera, aún,cuando ellas se hicieron adolescentes. Entonces mi esposa quiso un tercer niño, así es que tuvimos unchico; él ha sido  increíble. De hecho, cuando entro a su cuarto en la noche y lo arropo, le leo un cuento o letoco la espalda y, ahora que  es mayor, le desordeno el pelo y soy un poco rudo con él, es casi como tener aalguien que hace lo mismo por mí.  Es increíblemente constructivo, «me curo al dar”. Estoy tan agradecido.

Es como una segunda oportunidad.

J.N.: Usted está resolviendo ciertas necesidades de su pasado, al satisfacerlas en otra persona. Pienso queésto es verdad para todos los padres.

G.O.: Así lo creo, porque todas las personas tienen necesidades que no han logrado satisfacer en su pasado.

Yo estoy muy contento con mi vida. No cambiaría mi vida con nadie. He estado casado veinte años ydurante los primeros diez años de matrimonio sufría ocasionalmente de depresión, me sentía bastante mal,como si me faltase algo, pero ahora llevo años de no estar deprimido.

J.N.: ¿Usted conoce a otros hombres ex- gays que estén casados? ¿Existe un círculo de apoyo entre ellos?G.O.: Durante varios años he estado dirigiendo un grupo de apoyo con ocho o diez hombres a la vez. Losintegrantes van y vienen y son una buena fuente de apoyo; algunos se han casado y han tenido hijos. Piensoen uno de ellos, en mi amigo Bill, el acaba de decirme que su esposa espera su segundo niño y está muycontento con la noticia. Usted sabe, como lo menciona en su libro, que los hombres que logran vencer lahomosexualidad pueden ser buenos amigos entre sí y que esta amistad es muy valiosa. No quiero restarleimportancia a este hecho, pero en cuanto a la curación concierne, obtengo mucho más de hombresheterosexuales.

J.N.: De  aquellos quienes “siempre han sido heterosexuales.”G.O.: Correcto. Disfruto de la compañía de “quienes siempre han sido heterosexuales.” Es muybeneficioso. Con hombres particularmente atractivos tengo que hacer un esfuerzo para conocerles bien, deesta manera, no me intimidan, ni me dan la sensación de debilidad, ni de ser «menos” que ellos, de no serasí, se podría desencadenar una atracción no deseada de mi parte.

J.N.: Si, exactamente. Esto es muy interesante. Quienes intentan vencer la homosexualidad deben aprendera “rechazar la intimidación”, especialmente la de los hetererosexuales que son atractivos. Tienen queconocerles para poder romper el misterio.

G.O.: Es realmente divertido cuando lo logras. Como he dicho, me obligo a hacerlo porque alguien se pudecruzar en mi camino, ya sea en una reunión o  en otro sitio. Los patrones de conducta  que utilizaba en elpasado me  hacían retroceder, entonces me sentía inadecuado y comenzaba a fijarme en los hombres. Ellosson como objetos que han quedado, objetos de atracción que aparecen debido a la forma en que merelacionaba con ellos anteriormente.  Hoy en día, actúo de una forma distinta, trato de conocerles, quizásles doy una  palmada en la espalda, o un  apretón de mano muy natural. Me meto un poco en sus mundos,repentinamente  veo sus debilidades y pienso: “son sólo hombres”…, y el misterio se rompe.

J.N.: Lo que usted ve en el hombre es su humanidad, ve el elemento común. Ve cómo él y usted estánrealmente conectados. Usted rompe la tensión, y con ello, la fantasía. G.O.: De algún modo, así ha sido la homosexualidad para mí.  Es como si hubiese un «macho misterioso»allí afuera, ¿Cómo es él? ¿Por qué no siento igual que él? Pero al  conocerle un poco más íntimamente, elmisterio desaparece.

J.N.: Eso es así. ¿Hubo algún tiempo crítico en su vida cuando reflexionó   detenidamente y comprendió loque ocurría?G.O.: Sí, sucedió hace unos diez años cuando atravesaba la crisis de la mediana edad – andaba cerca de los35 o los 36 años – tenía  tres niños sanos, mi negocio marchaba bien, teníamos una bonita casa y conducíacoches nuevos,  pensaba «que lo había logrado».  En esta etapa  los hombres se preguntan “¿Y ésto estodo?» Para mí la gran pregunta era: «Bueno, si no he experimentado ese  “algo” en relación a los hombres,entonces ¿qué es lo que me falta?Pensé que la manera de obtener «ese algo» sería  a través de la  homosexualidad. Pero para poder manejarestos sentimientos homosexuales que aún quedaban, decidí,  en mis primeros años de matrimonio,protegerme de los hombres atractivos y distanciarme de ellos. Hubo hombres que decían: «Empecé  aconocer a Gordón, hacíamos actividades juntos, pero de repente nos distanciamos, no comprendo lo que hasucedido.» Bien,  yo sí sabía lo que estaba sucediendo. No deseaba convertirlos en un objeto sexual. Yo noquería tener líos, así es que acabé por retirarme, fué una separación defensiva.

Sin embargo hubo un hombre, de hecho, él es mi cuñado.  Viajamos por las afueras de la ciudad pararecoger un coche antiguo. Comencé a contarle cómo luchaba con pensamientos homosexuales que nodeseaba sentir. El conocía mi pasado pero pensaba: «Bueno, Gordon se ha casado y el problema se haresuelto.”Él no me juzgó por lo que yo sentía. Cuando conducíamos de regreso a casa, hablamos acerca de misluchas. Llegamos a ser buenos amigos. No permitió  que me separase de él, se dedicó a mí y se mantuvofiel. El decía: «Yo no sé,  no soy psicólogo, pero me parece correcto continuar el compromiso de dedicarmea tí.”El compartir mis sentimientos con mi cuñado me ayudó a salir de la crisis de la mediana edad. Alrelacionarme con él, logré avanzar con  la curación emocional que ya había  experimentadointelectualmente.

J.N.: ¿Hoy en día, usted diría que no tiene atracciones homosexuales?G.O.: No, no diría eso. Pero ahora  los sentimientos son tan diferentes. Permítame explicarle, al principioera como si yo llevase puesto un suéter con  una «H» grandísima  al frente. Ese era yo: el suéter decía»Homosexual.» Ahora  es como llevar una desgastada y muy sobada tarjeta de negocios metida en elbolsillo de la camisa. De vez en cuando meto la mano y saco esa vieja tarjeta, me molesta un poco, pero lavida va más allá de eso. Ocasionalmente me incomoda, pero ha dejado de ser una obsesión. Hoy en día mivida es muy buena.

J.N.: Su experiencia nos dice mucho acerca de la naturaleza del cambio psicológico. Cualquiera que sea ladificultad del hombre -la adicción a la droga, el comer en exceso, el alcoholismo, la falta de auto estima- esimprobable que el cambio  simplemente «borre» esas áreas problemáticas del pasado. Después dereflexionar y tener nuevas experiencias, usted ha tenido un cambio emocional importante. Algunos de lossentimientos relacionados con el sexo podrían recurrir, pero como ahora usted entiende lo que significan,han dejado de tener poder sobre usted.

A veces, también,  un hombre debe de tener la voluntad  de tomar la decisión de apartar los restospersistentes de ese viejo y no deseado ser homosexual, tal como usted lo hizo, y comprometerse a seguiradelante y casarse si eso es lo que él desea en la vida.

Muchas gracias Gordon, por compartir sus experiencias de vida con elocuencia y honradez.

Coordinadora Nacional Pro Familia [CONAPFAM]

Objetivos: • Canalizar la voz de la ciudadanía ante autoridades públicas e instancias de la sociedad civil para hacer presentes sus derechos y promover sus deberes. • Promoción, divulgación y defensa de los valores, derechos y deberes de la familia y de la vida humana.

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