Matt Bowman: “No existe el derecho a imponer la ideología de género pero sí a objetar en conciencia”

América Latina está en una dura batalla en contra de los grupos que atacan gravemente a la familia. Ejemplos concretos se dan en Colombia, Chile y México, donde la imposición de la ideología de género en la agenda o la legalización del aborto han calentado sobremanera los ánimos entre la sociedad civil.

En el caso mexicano, la reforma impulsada por el presidente Enrique Peña Nieto que busca “reconocer como un derecho humano que puedan contraer matrimonio sin discriminación” las personas del mismo sexo e impulsar una serie de reformas que privilegian a la comunidad LGBTI ha provocado que diferentes movimientos en favor de la familia se levanten y protesten en sus respectivos Estados.

En el caso colombiano, la denuncia de la existencia de una cartilla que impone en los colegios la ideología de género y obliga a los centros a modificar sus manuales de convivencia movilizó a miles de ciudadanos en contra del Ministerio de Educación y obligó al Gobierno a retirar el documento.

Miles de personas han salido a la calle en Colombia contra la ideología de género / JI
Miles de personas han salido a la calle en Colombia contra la ideología de género / JI

Para Chile, este semestre será fundamental pues se debate la despenalización del aborto en tres supuestos. Sin lugar a dudas, el debate en el país austral es candente y las manifestaciones, abundantes.

Sin embargo, en medio de este panorama, el debate por la objeción de conciencia como mecanismo para blindarse contra estas imposiciones ha resurgido con fuerza. Y es que hay que tener en cuenta que muchos gobiernos han negado que puedan acogerse a esta posibilidad a personas y especialmente instituciones.

Para entender los alcances de todo esto, conversamos con el estadounidense Matt Bowman, abogado de la organización profamilia y provida Alliance Defending Freedom  y especialista en objeción de conciencia.

Su mayor éxito ha sido lograr que la Suprema Corte de Justicia de los Estados Unidos defendiera el derecho de Hobby Lobby, como institución, a objetar en conciencia para no cubrir médicamente a sus empleados con métodos anticonceptivos y procedimientos abortistas que iban contra las creencias de los dueños de la compañía.

¿Cómo se puede defender la conciencia cuando se vive en un ambiente que exige no actuar ante lo que ataca tus principios?

La gente debe entender que si el Gobierno puede forzar a otra persona a violar sus creencias más básicas, incluso para ayudar a matar a un bebé, también te obligará a violar tu propia conciencia en un momento dado. Por eso, todos debemos trabajar por proteger y defender el derecho a la objeción de conciencia.

¿Una forma de defender la objeción de conciencia  es a través de la regulación legal de la misma?

Algunas veces cuando las personas dicen que la objeción de conciencia debe ser reglamentada, lo que quieren decir realmente es que debe ser violada al ser limitada. Especialmente, cuando la pregunta es si un doctor o un hospital deben hacer un aborto, por ejemplo. Nadie debe ser forzado a actuar en contra de su conciencia. Las mujeres deben tener el derecho de ir a un médico provida, que puede practicar la medicina con esta visión. No se trata de limitar estas posibilidades.

¿Considera que las instituciones deben tener el derecho o la capacidad de objetar en conciencia?

Sí, lo tienen porque una institución representa a un grupo de personas y tiene un ideal. Y ese ideal debe poder respetarse y protegerse. Los padres, por ejemplo, tienen el derecho a educar a sus hijos y enviarlos a una institución que comparta estos pensamientos y creencias. Pueden ser creencias religiosas, creencias morales, formas de entender el mundo. Y los gobiernos no tienen por qué forzar a que los colegios cambien o apliquen cosas con las que no están de acuerdo desde su formación. Eso no es respetar su libertad.

¿Cómo defender este derecho ante imposiciones estatales y más cuando acusan de estar violando la democracia o los derechos de un tercero?

El principio básico es que el gobierno no puede forzarte a ayudar o actuar o a impulsar un mensaje con el que no estás de acuerdo. No puede obligarte a practicar o a promover el aborto, no puede obligarte a tomar una postura ante el matrimonio o la religión. Nadie sale herido o lastimado si se respeta este principio, cosa que sí pasa cuando no se permite la objeción de conciencia.

¿Cómo defender el derecho ante la presión de organismos internacionales que buscan una agenda?

Para eso existen organizaciones como Alliance Defending Freedom que trabaja a nivel internacional para compartir la verdad: no hay derechos internacionales al aborto, no hay derecho internacional a la enseñanza de la ideología de género, pero sí existe el derecho internacional a la objeción de conciencia. Y este es ampliamente reconocido y por lo tanto no puede coartarse ni eliminarse.

Noticias relacionadas