Matrimonio gay y sentencia de Estraburgo

Matrimonio gay y sentencia de Estraburgo

No deja de ser interesante, a la vez de polémico, el reciente fallo del Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo (Francia), uno de los más importantes del orbe, el mismo que contiene la decisión unánime adoptada por los magistrados de esa judicatura respecto del denominado matrimonio gay.

Lo más saltante en el plano jurídico es que dicho tribunal tiene 47 magistrados, correspondiendo cada uno de ellos a los 47 países del Consejo de Europa, además de que todos ellos han señalado textualmente que “no existe el derecho al matrimonio homosexual”. Pero esos togados llegan a esa conclusión como fruto de un gran razonamiento lógico, como resultado de consideraciones antropológicas y filosóficas en el orden natural, y por supuesto también se basan en otro tipo de informes científicos. La síntesis de todo la encaminaron como es obvio al plano del derecho positivo.

Precisamente, en cuanto al derecho como ciencia, la sentencia se basó en el artículo No. 12 del Convenio Europeo de Derechos Humanos, documento que equivale a los preceptos de los tratados sobre derechos humanos del Pacto de San José de Costa Rica y del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos. Pero, adicionalmente, el Tribunal de Estrasburgo no podría haber dictaminado respecto del matrimonio gay si es que no abordaba con solvencia la noción de familia, la que no sólo contempla “el concepto tradicional del matrimonio, a saber, la unión de un hombre y de una mujer” sino que entiende que no se debe imponer a los gobiernos la “obligación de abrir el matrimonio a las personas de mismo sexo”.

Como puede apreciarse, en un contexto de enorme activismo pro matrimonio gay, de propaganda a favor de los llamados grupos LGTB, y de cierta publicidad comercial que le es afín, ahora aparece una sentencia de un tribunal europeo que les agua la fiesta. Y señalar esto no es homofobia, es puramente informar sobre una decisión motivada, razonada y a la vez legítima de un cuerpo de 47 magistrados. Por otro lado, ilustrar al respecto tampoco es adoptar una posición homofóbica ni nada por el estilo. Si algunas minorías piden tolerancia, pues tolerancia es lo que deben practicar si quieren ser coherentes.

En este contexto, la realidad mundial nos presenta que de 193 países miembros de la ONU, solo 17 tienen la institución del matrimonio gay. Además no podría hablarse de discriminación entre los Estados, toda vez que un gran número de naciones que solo reconocen el matrimonio natural han despenalizado las conductas homosexuales; y más de 88 países mantienen protección constitucional sobre las personas del colectivo LGBT.

Es más, a pesar de la sentencia del Tribunal de Estrasburgo, la propia Francia aprobó el llamado “matrimonio homosexual” en el año 2013, y el tribunal ha alegado que la pareja demandante tiene ahora la posibilidad de casarse. Sea como fuere, dicha magistratura niega que haya discriminación dado que “los Estados son libres de reservar el matrimonio únicamente a parejas heterosexuales”. Confiamos en que con el tiempo las pasiones sobre este tipo de debates se morigeren más y se respeten las diversas posiciones sin ofender ni agraviar a nadie. Sin ir más lejos, la sabiduría popular recuerda a la sociedad de ayer, hoy y siempre, que Dios perdona el pecado pero no el escándalo.

Coordinadora Nacional Pro Familia [CONAPFAM]

Objetivos: • Canalizar la voz de la ciudadanía ante autoridades públicas e instancias de la sociedad civil para hacer presentes sus derechos y promover sus deberes. • Promoción, divulgación y defensa de los valores, derechos y deberes de la familia y de la vida humana.

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