La Unión Incivil

La Unión Incivil

Se ha discutido mucho sobre si la homosexualidad es natural y moral. Sin embargo, eso es completamente irrelevante para determinar si se debería crear una nueva institución jurídica y un nuevo estado civil que posibiliten algo similar al matrimonio para las parejas homosexuales. Lo que sí es relevante es preguntarnos cuál es la finalidad de hacerlo y qué conseguimos con ello.

Empecemos por entender que las uniones de facto pueden existir perfectamente sin formalizarse ante el Estado y que no todas tienen que hacerlo. No formalizarlas no significa prohibirlas ni limitar la libertad de nadie. Simplemente es dejar fuera de la regulación estatal una actividad que ya existe y que está totalmente permitida; como se hace con tantas otras. La razón por la que existe la opción de formalizar ante el Estado la unión entre un hombre y una mujer mediante el contrato conocido como matrimonio es que esta unión podrá afectar potencialmente a terceros –los hijos- a los que el estado debe proteger. Esto no ocurre en las uniones homosexuales, que son relaciones afectivas que no tocan a nadie más que a los propios involucrados. Esta es precisamente la razón por la que no se las debe prohibir y por la que tampoco es necesario regularlas. Quien mejor expresa este punto es el decano de derecho de la Universidad de Oviedo Ramón Durán: “La afectividad es un fenómeno personal libre, siempre y cuando los partícipes no afecten a terceros. El Estado no puede inmiscuirse en las relaciones de afectividad porque son personales. El Derecho se fija en una relación afectiva de utilidad social (…) El Derecho no regula afectos”.

Lo que el Derecho sí regula es temas patrimoniales, y es en este sentido que podría tener algo que hacer con las uniones homosexuales. Sin embargo, para esto no es en absoluto necesario crear un tercer estado civil. Como bien indica el destacado constitucionalista Javier Valle-Riestra “(los homosexuales) pueden vivir unidos sin fabricarles una institución ad hoc. No se es más progresista por apoyar la ley propuesta por Bruce (…) ¿Qué hacer? Pueden ir a cualquier notaría y declarar que forman una comunidad de bienes y pedir que se inscriba en el Registro personal de los Registros públicos”. Así de simple. Si se considera que lo patrimonial no es suficiente y que deberían incluirse también cuestiones adicionales como seguro social, pensiones o poder de decisión en caso de emergencias médicas existen proyectos de ley como el de Unión Solidaria de Chávez o el de Atención Mutua de Lay que lo regulan. ¿Qué es lo que estos proyectos no dan? Vinculo de parentesco, pues no crean un nuevo estado civil ni son exclusivos para parejas homosexuales sino que están pensados también para personas que deseen compartir gastos sin mantener relaciones sexuales. ¿Por qué insistir entonces con la Unión Civil? ¿Por un reivindicacionismo simbólico y revanchista? ¿O es que este es solo un primer paso?


PD: Qué ingenuo que algunos se amarguen y se lamenten de que la Unión Civil no fue aprobada. Acá el principal perjudicado de que su aprobación sería el propio Bruce, porque se quedaría sin su boleto de entrada al próximo Congreso. Es de esperarse que toda su campaña para reelegirse en el 2016 gire en torno a este proyecto y que el proyecto de ley se apruebe recién después de esa fecha. ¿Qué hacer mientras tanto? Show mediático.

Coordinadora Nacional Pro Familia [CONAPFAM]

Objetivos: • Canalizar la voz de la ciudadanía ante autoridades públicas e instancias de la sociedad civil para hacer presentes sus derechos y promover sus deberes. • Promoción, divulgación y defensa de los valores, derechos y deberes de la familia y de la vida humana.

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