Islas Bermudas, el último refugio del matrimonio que el lobby LGTBI quiere derribar

El matrimonio homosexual vuelve a ser protagonista en la Islas Bermudas. Los esfuerzos del lobby LGTBI por lograr su reconocimiento en esta pequeña isla que pertenece al Reino Unido son considerables y no parecen que se vayan a detener aunque políticos y sociedad se hayan puesto de acuerdo en rechazar la petición.

Ahora es Roderick Ferguson, un ciudadano bermudeño afincado en EE. UU., quien busca su legalización a pesar de que está soltero, pero como él mismo reconoce algún día le gustaría casarse en su isla de ultramar natal y luchará por tener ese ‘derecho’ aunque finalmente nunca lo disfrute.

La historia del matrimonio homosexual en Bermudas ha dado muchas vueltas en los últimos meses. En 2016 el Gobierno realizó un referéndum sobre la legalización del matrimonio homosexual de manera no vinculante para conocer la opinión de la población. Y se rechazó la idea ya que solo el 30% de los votos fueron a favor.

Pero en mayo de 2017 la magistrada de la Corte Suprema Charles-Etta Simmons dio la razón a dos hombres que denunciaban como discriminatorio no poder casarse en la isla y la propia Simmons realizó varias recomendaciones al legislativo para que legalizase el matrimonio homosexual.

Entre ellas, que la norma que regula el matrimonio hiciese referencia a “dos personas” en lugar de “hombre y mujer” como estaba marcada hasta la fecha.

Sin embargo, el Partido Laborista Progresista -en el poder- decidió no hacer a la recomendaciones y en lugar de aprobar el matrimonio homosexual legalizaron las uniones civiles, conocida como Ley de Asociación Doméstica con la que se garantizaban los mismos derechos a las parejas homosexuales.

El exfiscal Mark Pettingil, el mismo abogado que logró que la Justicia diese la razón al lobby LGTBI, vuelve a la carga para legalizar el matrimonio homosexual en la isla

El resultado no gustó al lobby LGTBI que intentó que el gobernador del Reino Unido en la isla no firmase la ley, pero este no se pudo negar y finalmente fue aprobada.

Ahora, el exfiscal Mark Pettingil, el mismo abogado que logró que la Justicia diese la razón al lobby LGTBI, vuelve a la carga con este nuevo caso en el que se retoman antiguos argumentos de discriminación para volver a intentar legalizar el ‘gaymonio’ en las Islas Bermudas.

El demandante y su representante legal esperan conseguir la derogación de la ley de uniones civiles al considerar que vulnera los derechos constitucionales de libertad de conciencia, expresión, asociación y credo.

 

Fuente: https://www.actuall.com/familia/islas-bermudas-el-ultimo-refugio-del-matrimonio-que-el-lobby-lgtbi-quiere-derribar/

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