España: El día del padre se convierte en una celebración antisistema

España: El día del padre se convierte en una celebración antisistema

El día 3 de noviembre de 1989, el entonces ministro de Trabajo y Seguridad Social, el socialista Manuel Chaves, firmaba el Real Decreto por el que, entre otros aspectos, se regulaban los días festivos en España.

Uno de los que se veía modificado, a pesar de su arraigo en la mayor parte del pueblo español, era el día 19 de marzo, memoria de San José. Cada Comunidad autónoma debía decidir si celebrar éste, o el de Santiago Apóstol (25 de julio), o bien sustituir ambas por una fiesta regional que, por tradición, le fuese propia. Al final, vaciarlo de contenido y, como se ha venido demostrando, dejarlo relegado a lo anecdótico.

Sin embargo, y a pesar del ninguneo al Pater Putatibus de Cristo, España ha venido celebrando esa misma fecha, desde hace décadas y con cierto sentido de continuidad, el día del Padre.

Una celebración que muchos atribuyen a los intereses comerciales de ciertos grandes almacenes, pero que, en puridad, fue impulsada por una profesora del madrileño barrio de Vallecas, tras una conversación con dos padres: “Usted sabe cómo quieren las madres, pero no cómo queremos los padres. Los padres tenemos corazón”. De ese encuentro, salió su propósito: que los padres tuviesen, como las madres, un día para ellos.

“En los últimos cinco años, 28 menores de edad han muerto a manos de 25 mujeres, de las cuales, 22 eran sus madres, y 3, las parejas de sus padres”

Una jornada en la que se ensalzaban los valores del varón heterosexual, y todo lo bueno y positivo que aporta a la sociedad desde su condición de padre -a mi parecer, la más alta, digna y apasionante de cuantas puede alcanzar-. Demasiado jugoso como para que el Pensamiento Único lo dejase pasar, sin meter su cuña. El hombre no se merece que hablen bien de él. Sus virtudes son un tema tabú. Hay que silenciarlo.

El diario El Mundo publicaba el pasado domingo un reportaje que ilustra, de forma ejemplar, la visión y el concepto que las instituciones tienen del varón.

Buscando los datos de menores asesinados a manos de sus progenitores, o de las nuevas parejas de estos, se encontraban con que el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, dirigido por la popular Dolors Montserrat, sólo registra a los menores asesinados por sus padres varones.

“La apuesta por la criminalización del varón ha tenido amplio respaldo en los medios de comunicación”

Tras múltiples pesquisas

Concluye la autora de esa pieza que en los últimos cinco años, 28 menores de edad han muerto a manos de 25 mujeres, de las cuales, 22 eran sus madres, y 3, las parejas de sus padres. Todo ello sin contar los miles que han sido asesinados antes de nacer, cuando sus cuerpos estaban completamente formados y sólo necesitaban ganar peso. Frente a este dato oficioso, el que el Gobierno sí computa, dentro de esa caza de brujas que rotuladas con el eufemismo de “políticas públicas contra la violencia de género”: 20 padres han segado la vida de 24 niños. Cinco varones asesinos menos y cuatro víctimas menos que en el caso de las mujeres.

Si yo compartiese el carácter acusatorio e inquisitorial de la feminista media, o de sus altavoces políticos y mediáticos, continuaría este artículo diciendo que todas las mujeres son unas asesinas, que hay que buscar una ley que las aparte de la sociedad y las declare “sexo non grato” y que proteja a la infancia de sus sucias y sangrientas manos.

Pero a Dios gracias, tengo el raciocinio mínimo suficiente como para entender que esa postura es tan absurda, zafia y falaz como todas las medidas que se tomasen para darle forma política y jurídica. Un raciocinio mínimo que escasea en nuestra esfera pública y que, a la vista de las circunstancias, me honra mantener.

Desde que, en mala hora, Zapatero y sus Gobiernos liderasen esa deriva sectaria y crispante, a golpe de políticas fundadas y enraizadas en la ideología de género, con sus leyes injustas e inconstitucionales, este virus no ha dejado de expandirse.

La apuesta por la criminalización del varón ha tenido amplio respaldo en los medios de comunicación, edificada sobre el andamiaje de los del espectro izquierdista, y rematada con la complicidad cobarde, acomplejada y seguidista de la mayoría de la prensa pretendidamente conservadora.

“El día del Padre, y el propio San José, se han convertido en un símbolo antisistema, en las periferias del Pensamiento Único y de lo políticamente correcto”

En la vertiente política, no ha habido ni un partido de los que se sientan en el Congreso con voluntad de hacerle frente. Muy al contrario, todos se han sumado a esta carrera en la que el varón –y con éste, la familia- es icono de todo aquello que debe desaparecer, con la inestimable colaboración del Partido Popular de Mariano Rajoy.

En sintonía con esto, el pasado lunes, la Consejería de Educación de la Comunidad de Madrid, presidida por la escudera más fiel del nuevo PP, Cristina Cifuentes, remitía a todos los centros educativos una Circular para que no se celebrase el día del padre. En su lugar, los emplazaba para la bacanal de género del próximo 15 de mayo, en que los populares madrileños han decidido celebrar el día de los “distintos modelos de familia propios de la sociedad actual”.

Por si todavía queda en algún colegio algún director distraído, acompañaban la misiva con unos dibujitos, en los que representaban hasta 28 “modelos de familia”, para que no olviden qué deben injertar en la cabeza de los niños, según dispone el catecismo del Partido Progre (antes Popular).

La idea era aplaudida por la presidente de la Confederación Española de Asociaciones de Padres y Madres del Alumnado (CEAPA), que en declaraciones para el programa radiofónico Es la Tarde de Dieter, decía que el modelo de familia ha cambiado, y que todos tienen que ser respetados.

“Nosotros, somos los hombres que esta sociedad criminaliza y sobre quienes cargan todos los males de este mundo”

Es decir, como según ella, hay familias sin padre y no se puede alabar esa figura, entenderíamos que, como hay días laborables, no se pueden celebrar los festivos, y que como en España hay budistas, no se puede festejar la Navidad. Sin duda, argumentos llenos de la lógica aplastante de las ‘dirigentas progrelistas’.

Sin saber ni cómo, el día del Padre, y el propio San José, se han convertido en un símbolo antisistema, en las periferias del Pensamiento Único y de lo políticamente correcto.

San José, como la inmensa mayoría de los padres de este mundo, encarna lo que no se puede decir: que el hombre, el varón, como dijeron aquellos señores a la profesora de Vallecas, también quiere y también tiene corazón.

Los hay buenos, y menos buenos; los hay listos, torpes, guapos, feos, simpáticos o aburridos. Los hay habladores y los hay tímidos. Están aquellos que te llenan de palabras, y los que dicen todo con una mirada. Los que se equivocan poco y los que querrían hacerlo todo un poco mejor.

Padres que sacan tiempo para abrazar a sus hijos, y otros que todo el tiempo lo dedican a que a sus hijos no les falte nada salvo, quizás, ese abrazo que recompone y reconstruye. Padres que salen al encuentro y padres que esperan, pacientes, a que sus hijos vuelvan a ellos. Padres que enseñan a volar. Padres que te empujan a creer en ti.

Ellos, nosotros, somos los hombres que esta sociedad criminaliza y sobre quienes cargan todos los males de este mundo.

Hoy, celebrar a San José, y el día del Padre, es un gesto liberador y revolucionario. Pero sin los padres, y sin el santo de Nazaret, no sería nada de nosotros.

 

Fuente: https://www.actuall.com/criterio/familia/dia-del-padre-se-convierte-una-celebracion-antisistema/

Coordinadora Nacional Pro Familia [CONAPFAM]

Objetivos: • Canalizar la voz de la ciudadanía ante autoridades públicas e instancias de la sociedad civil para hacer presentes sus derechos y promover sus deberes. • Promoción, divulgación y defensa de los valores, derechos y deberes de la familia y de la vida humana.

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