EE.UU: Los estados se rebelan ante la imposición LGTB de Obama

El pasado viernes 13 de mayo, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, envió una directiva que obliga a los centros escolares a permitir que los alumnos transexuales utilicen el baño que deseen según “el género con el que se sienten identificados” y no según el sexo con el que hayan nacido.

Esta directiva del presidente estadounidense firmada por los departamentos de Justicia y Educación contenía una amenaza velada: aquellos centros que se negasen a asumir la ideología de género se enfrentarían a demandas gubernamentales y a la retirada de fondos federales. Ante esta imposición de Obama, al menos una docena estados se han rebelado contra lo que consideran una “intromisión inaceptable” y una “medida inconstitucional” que pone a los niños en peligro.

Algunos de los principales gobernadores republicanos se han comprometido a desafiar la directiva de Obama que pretende imponer en todo el territorio estadounidense sus medidas a favor de la ideología de género. Es el caso del gobernador republicano de Arkansas, Asa Hutchinson, quien ha advertido que la directiva pretende imponer la “ingeniería social”.

El vicegobernador de Carolina del Norte ha asegurado que la medida promovida por Obama es una invitación a violaciones de la privacidad y la seguridad personal. “Carolina del Norte no va a dejar que nuestros vestuarios y duchas de secundaria se usen para la experimentación social a expensas de la privacidad y la protección de nuestros niños”, ha defendido.

El gobernador de Mississippi, Phil Bryant, ha denunciado que la imposición de Obama a los centros escolares es el “ejemplo más escandaloso de que la administración de Obama estáforzando su agenda liberal en estados que la rechazan rotundamente”.

“Es difícil imaginar una extralimitación federal más absurda en un asunto local.”, ha señalado elgobernador de Kentucky, Matt Bevin. Asimismo, el gobernador de Utah, Gary Herbert, ha puesto de manifiesto que las escuelas se encuentran bajo el dominio del gobierno estatal y no del presidente del Gobierno.

El vicegobernador de Texas, Dan Patrick, por su parte, ha asegurado que el estado está dispuesto a renunciar a miles de millones en fondos federales antes que permitir que las políticas de Obama afecten a los estudiantes de Texas. “No vamos a ser chantajeados por 30 monedas de plata del presidente”, ha recalcado Patrick.

“La última vez que lo comprobé, Estados Unidos no estaba gobernado por un rey que puede pasar por alto el Congreso y los tribunales y obligar a los niños y niñas en edad escolar a compartir los mismos baños y vestuarios,” ha sido la crítica que ha hecho el líder republicano del Senado de Carolina del Norte, Phil Berger, al conocer el contenido de la directiva.

Carolina del Norte ha sido protagonista en las últimas semanas de un enfrentamiento con el Gobierno de Obama a causa de la que ya es conocida como “ley de los baños”. El estado se rebeló contra la imposición de la ideología de género a través de una nueva ley que obliga a utilizar los baños públicos según el sexo de nacimiento. Los defensores de la nueva ley alegan que es necesaria para proteger a las mujeres y los niños de los depredadores sexuales, un peligro que niegan tanto el Departamento de Justicia como la administración de Obama.

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