Acerca de la ideología de género

Después de leer el escalofriante texto de la, a mi modo de ver, nociva “Ley de Igualdad social de Lesbianas, Gais, bisexuales, transexuales, transgénero, e intersexuales” que recientemente ha aprobado por unanimidad  la Asamblea Regional de La Comunidad Autónoma de la Región de Murcia me atrevo -a riesgo de ser estigmatizado y calificado de ser un “cavernícola”, “retrógrado” y “obscurantista”- a alzar la voz en contra de la mayor amenaza que tiene en este momento nuestra civilización occidental.

Me mueve a ello la ausencia de toda voz crítica (que ni siquiera de modo tenue ha surgido para cuestionarla) enmedio de este aplastante y estridente “Coro de Babel” de lo políticamente correcto. Nuestra civilización, que tantos logros en materia de derechos y libertades ha conseguido después de superar infinitos obstáculos, va camino del pozo más oscuro que nos podamos imaginar.

Me refiero a la ideología de género que ésta ley ha consagrado, y que el Parlamento Regional de nuestra querida Murcia ha bendecido sin ninguna oposición.

Concepto

Una ideología es un cuerpo doctrinal cerrado, que pretende dar una explicación a toda la realidad y brindar pautas universales de comportamiento.

Parte de una premisa falsa,  indemostrada e indemostrable.

A partir de esta se van deduciendo las consecuencias mediante razonamientos lógicos.

Por esto, quien acepta la premisa falsa e ingresa en el pensamiento ideológico ya no puede salir de él, pudiendo llegar hasta el fanatismo más irracional.

De todos es sabido que la ideología nazi se basó en la premisa de la superioridad racial germánica. Al principio se aceptó el postulado por unos pocos; luego se fue extendiendo a través de los medios de comunicación y propaganda, de la educación y finalmente se trasladó  a las leyes civiles y penales.

El recorrido es siempre el mismo. La superioridad de la raza aria llevaba a la conclusión de la inferioridad de las demás, luego, al derecho de esa raza a desarrollarse en un territorio, después a la conclusión de que lo mejor para las demás razas es ser gobernadas por la raza germánica, por lo tanto la que tiene derecho a dominar el mundo por las armas. Las razas inferiores deben en consecuencia ser esclavas de las razas superiores y como conclusión lógica, aquellas razas perniciosas y muy inferiores deben ser exterminadas en aras del bien común. Así funciona la lógica de una ideología. Y en los colegios y universidades de Alemania, no hace más de 75 años, los profesores educaban en esta ideología tan tranquilamente.

Los médicos y científicos se esmeraban en demostrar la superioridad de la raza aria con la puesta en escena de cráneos arios más evolucionados que los de las razas inferiores, judíos, negros, gitanos etc.

Pero la cuestión  es que se parte de una la premisa falsa.  (La raza germánica, no es superior ni inferior a las demás.) Esto es solo un ejemplo de cómo funcionan las ideologías, entre otros muchos que podrían aducirse: Marxismo, fascismo, fanatismo religioso, etc. Todas ellas han causado grandes tragedias a la humanidad.

Qué propicia su desarrollo

Para esto se pone en marcha lo que se llama coloquialmente “el lavado de cerebro colectivo”: se lanzan mantras y propaganda masiva,  se habilitan leyes que coaccionan a profesores, funcionarios, médicos y profesionales de la sanidad y hasta en el ámbito de la familia, cuestionando la patria potestad de los padres. Porque lo único importante, según la ideología de género parece ser que es el derecho del individuo a construir su propio yo partiendo de la masa informe e indefinida que es cuando nace. La realidad objetiva no existe. Citando a Simone de Beauvoir, “la mujer no nace, se hace”. Todo es cultural y nada es real, nada es verdad, y la sexualidad misma es una diferencia construida culturalmente. Y cabe preguntarse, ¿cómo ha hecho la cultura para dotar de genitales a hombres y mujeres? Por no hablar de un cerebro biológicamente diferente, un sistema nervioso diferente, etc. Una realidad incuestionable es que la mujer difiere profundamente del hombre, cada una de las células de su cuerpo lleva la marca de su sexo. Hombres y mujeres llevan cromosomas xy o xx en cada célula de su cuerpo. ¿Cómo ha conseguido la construcción social esta realidad científica objetiva?.

Otra cosa muy distinta es la interpretación que cada ser humano haga de esta realidad y los usos y comportamientos de cada cual, que habrá que respetar como es lógico. Es importante añadir que las injusticias recibidas por estos colectivos deben corregirse con la justicia y el respeto, pero no con un disparate ideológico. Una injusticia nunca se soluciona con otra injusticia de otro color o de sentido contrario.

¿Trayecto hacia la poligamia?

Lo que está ocurriendo en este momento es que, partiendo de esta premisa falsa, en los países del norte de Europa  se realizan bodas de hasta cinco miembros, ( dos gais, dos lesbianas y una quinta persona que se une al grupo. Tuve ocasión de presenciar un caso recientemente en Holanda. No se puede estar en contra de que la gente se reúna y conviva, pero considerar esto un matrimonio legal con derecho a adoptar niños  es, desde mi punto de vista, un camino hacia el abismo. Por supuesto, este modo poli-forme de matrimonio deja la puerta abierta a la poligamia. ¿Con qué derecho se les puede negar a los musulmanes que viven en Europa a que tengan cuatro mujeres?¿Si, como en el caso que queda expuesto, suman cinco personas dentro de una casa?

En efecto, en casi todas las legislaciones de países occidentales se prohíbe la poligamia, y esto estaba considerado como un logro, como un paso adelante. ¿Ahora habrá que rectificar estas legislaciones, una a una, para volver hacia atrás?

Ley Coactiva

A los adolescentes, que como es bien sabido por padres, educadores, sociólogos y psicólogos están en una etapa de confusión y de búsqueda de su identidad y personalidad propia, a veces con la rebeldía de cuestionarlo todo, (todos hemos pasado por ese proceso)  se les proporcionan hormonas y tratamientos agresivos irreversibles sólo por el hecho de que manifiestan su decisión o voluntad.

Y por supuesto los padres son el enemigo  y no tienen nada que decir.

Es  el “papá estado” el que protege al adolescente del “enemigo.”

A los niños, desde la más temprana edad, se les lava el cerebro, con la supuesta “educación para la ciudadanía”.

Mediante exámenes psicológicos en los centros educativos, se discierne a criterio de los “profesionales”, cuál  es la orientación o tendencia de género de cada niño. De manera que se les pueda encauzar desde la más tierna infancia del modo adecuado.

Por supuesto, vulnerando la patria potestad de sus padres, que casi no pueden ni opinar al respecto. Existen casas de acogida que el estado proporciona a jóvenes adolescentes que quieren  cambiarse el sexo y  alegan que están siendo presionados por su entorno familiar. Y no hablemos del personal docente: nada se puede opinar en contra de la ideología dominante, a riesgo de ser estigmatizado, denunciado ante los tribunales o perder incluso el puesto de trabajo.

No quiero dejar de mencionar a otros colectivos de funcionarios y especialmente a los profesionales sanitarios, que deben acatar las directrices de las aplastantes leyes, sin poder acogerse al derecho fundamental de su libertad de conciencia.

Esto no es una premonición ni una profecía, esto ya existe y se está aplicando en países del norte de Europa en mayor o menor medida. Pero la Ideología de Género se extiende como una mancha de aceite imparable, una nueva forma de totalitarismo y no sabemos hasta dónde llegará. Lo que sí me atrevo a afirmar es que, como el Nazismo, el Fascismo o el Marxismo traerá no pocos sufrimientos e infelicidad, y atrocidades que están todavía por venir.

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