Por Víctor Hurtado Oviedo

A diferencia de lo que Rocío Silva Santisteban ha escrito, creo que el presidente Vizcarra hizo mal en anunciar políticas con “enfoque de género” pues todo “enfoque” es enemigo de la igualdad. En un Estado ilustrado solo existen cinco grupos protegidos ya que sufren desventajas naturales: menores de edad, mujeres gestantes y lactantes, ancianos, enfermos y discapacitados. El Estado también protege a quienes desempeñan trabajos peligrosos o que habitan en zonas de riesgos. Las demás personas son los adultos sanos (mujeres y hombres), y no caben distinciones de trato hacia ellos.

El Estado ilustrado rechaza cualquier privilegio, como las “cuotas”, la “paridad” y los “enfoques” (o “perspectivas”): de “género”, sexo, orientación sexual, raza, etnia, etcétera. En la realidad, algunos grupos naturales sufren abusos y postergaciones: mujeres, homosexuales, bisexuales, negros, indígenas, etcétera. Para su protección, el Estado aplica el principio de la igualdad y dicta leyes generales, como las que castigan las discriminaciones. Por ejemplo, el Estado prohíbe la discriminación por motivos de raza (sexo, etcétera) en general, pero no prohíbe la discriminación de los indígenas en particular. Como personas, todo; como mujeres (negros, transexuales, etcétera), nada.

Así también, el Estado ilustrado castiga la violencia intersexual(“de género”), pero no castiga la violencia inferida a la mujer en particular pues los adultos sanos (mujeres y hombres) son iguales ante la ley. Por tanto, no debe haber leyes contra el “feminicidio”, sino leyes que castiguen los asesinatos de las personas: hombres y mujeres.

En promedio, las mujeres son más débiles que los hombres, por lo que se exponen a perder en la lucha física, pero el Estado no “compensa” la desventaja física de las mujeres dando leyes más severas contra los hombres. El Estado dicta leyes que incluyan máximos y mínimos de penas, y también atenuantes y agravantes, aplicables a mujeres y a hombres por igual. La justicia es bisexual.

Así, en un caso de asesinato de un hombre contra una mujer, el juez puede reconocer todas las agravantes e imponer la máxima pena al hombre, pero no puede aplicar una ley contra el “feminicidio” pues tal ley no existe en el Estado ilustrado; es decir, no puede castigarse más a un hombre porque es hombre ni porque otros hombres hayan hecho lo mismo. No hay “culpas colectivas” y no hay sentencias “con perspectiva de género”.

El Estado quita obstáculos, no regala privilegios, de modo que también es irracional la “discriminación positiva” (o “acción afirmativa”). Por lo mismo, ningún grupo natural está “subrepresentado” en el poder político. No hay “pocas mujeres”, “pocos gais”, “pocos negros”, etcétera, pues ningún grupo tiene “su cuota” ni “debe” estar representado en el poder. Si hay listas “machistas” o “racistas”, no voten por ellas, pero no pidan “su parte”. Los derechos son de todos, y la igualdad es la igualdad, no es “la igualdad más un poquito”.

 

Fuente: https://larepublica.pe/politica/1289982-enfoque-genero

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• Promoción, divulgación y defensa de los valores, derechos y deberes de la familia y de la vida humana.
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