Rocío Monasterio es arquitecta, empresaria, integrante del partido político Vox y, además de todo lo anterior, madre de cuatro hijos. Su vida es un retrato de la rutina laboral y familiar de la mujer en España: se levanta muy pronto todas las mañanas para dirigirse a trabajar en obras, se turna con su marido para llevar a sus hijos al colegio y, en las tardes en las que tiene trabajo político, se los lleva a su oficina para que hagan los deberes. ¿Cómo consigue hacerlo todo dentro de su horario extenso? “Con mucho humor e ilusión”, reconoce Monasterio, que defiende que la mejor forma de salir adelante es que toda la familia coopere y “seamos solidarios los unos con los otros”. En una entrevista con Gaceta.es, esta madre trabajadora defiende los motivos por los que no defiende el día 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, y aporta propuestas para mejorar una de las asignaturas pendientes de España: la conciliación de la vida laboral y familiar.

-Usted ha dicho que no apoya el 8 de marzo y que, por tanto, no lo celebrará. ¿Cuáles son sus motivos?

-Soy combativa, madre y trabajadora todos los días del año menos el 8 de marzo. No estoy dispuesta a formar parte de ese proyecto totalitario que es la ideología de género y el hembrismo al que todos hemos sucumbido. Estoy cansada de ser utilizada por políticos, por lobbies, por las instituciones que bajo un discurso de aparente reivindicación de los derechos de las mujeres pretenden acabar recortándonos en los derechos fundamentales, que es el poder ser libre para poder ser mujer, madre, trabajadora y defender una familia. Me niego a ser recortada por ideología y a estar sometida bajo el mantra de estas consignas hembristas. Se trata de un discurso totalitario de género como construcción para dominarnos mejor a todas y a todos y para acabar con la familia.

-Quizás sería necesario diferenciar entre los significados de ser feminista y ser hembrista.

-Claro que sí. Hay un feminismo, como el de Concepción Arenal, que defendía cosas maravillosas que en esos momentos eran muy necesarias: reivindicaban el protagonismo de la mujer en la sociedad, que por entonces no lo había, pero siempre bajo los principios de la libertad y la justicia con una visión antropológica del individuo. Hasta los años 60, efectivamente el feminismo fue muy necesario y razonable. Hoy en día esto se ha transformado en un discurso totalitario que vemos como la mayoría de los partidos, unos por convicción -como Izquierda Unida y Podemos- y otros por tibieza y cobardía como el PP, asumen sin cuestionarlo. Es una dictadura de género que todo el mundo, por ser políticamente correcto, no se atreve a discutir.

-¿Defiende que, en el momento actual, no se necesita un día de la mujer?

-Lo que se necesita defender la igualdad de todos, la justicia de todos y un salario para todos. Pero esto tiene que hacerse bajo la defensa de la libertad. Nos estamos dejando dominar por la dictadura de género, que nos llevará a convertirnos en peleles de unas grandes estructuras manejadas por lobbies. Lo más importante debería ser educar en la igualdad. Estamos viendo como hay un montón de dinero destinado a observatorios, asociaciones… Si dedicáramos los millones del plan de igualdad a la educación, tendríamos garantizada una generación de españoles a la que la igualdad no es algo que le tengan que contar porque lo tendrá asumido.

-¿Es cierto que la mujer tiene una desventaja salarial en el mundo laboral frente al hombre?

-En mi experiencia, no he tenido problema porque pronto monté mi empresa. No tengo la experiencia de una multinacional, pero sí lo veo en otras compañeras. De todas formas, también veo que nos bombardean con informes que no son rigurosos porque no reflejan las distintas elecciones que hace la mujer por el camino. A veces elegimos voluntariamente puestos y horarios que nos permiten conciliar nuestra vida laboral y familiar, todo ello a favor de nuestras familias, que no vienen impuestos por nadie. Y luego podemos volver a trabajar más. En España veremos a muchas mujeres incorporadas a puestos de dirección, pero hace falta tiempo. Es injusto que en muchas grandes empresas no se facilite la conciliación a la mujer, que no se haga nada por el teletrabajo ni por racionalizar los horarios. Soy muy combativa en este sentido, porque creo que hay que adaptar las empresas a las necesidades de las mujeres, las madres, los padres y las familias. Cuando se tiene un hijo hay una madre y hay un padre, y ambos tienen que adaptar su vida y que las empresas se adapten para favorecer a las familias, que es donde educaremos a nuestros hijos.

-¿Qué falla en España para que no tengamos una correcta conciliación familiar?

-Nos pasamos el día creando observatorios, asociaciones, haciendo congresos y hablando del problema pero nadie se pone a trabajar sobre ello. Todo el mundo se dedica a mandar informes escandalizado por la situación pero vemos que los políticos no hacen nada. Ni siquiera el PP, que planteaba una política familiar y que ahora olvida donde están las necesidades de las mujeres de hoy. Lo que queremos es que a las mujeres nos quiten trabas, pero parece que nos las están poniendo.

-Pedro Sánchez propuso hace unos días que las empresas hagan público un registro para garantizar la igualdad salarial. ¿Cómo valora esto como mujer y como político?

-La verdadera defensa de la mujer no es desarrollar un sistema de multas hacia el empresario. En Vox creemos que la familia es un bien incuestionable para la sociedad, y eso todo el mundo lo entiende porque no es de derechas ni de izquierdas, es de sentido común. La natalidad es buena para los españoles. No hay que coaccionar ni multar a los empresarios, hay que convencerles e incentivarles para que hagan políticas a favor de la mujer y la familia.

-¿Son necesarias más ayudas a la maternidad por parte del Gobierno?

Por supuesto. Acabamos de ver cómo el PP ha caído bajo el yugo del lobby feminista y ha aprobado una medida que, aunque es buena porque favorece al menor que forma parte de una estructura monoparental, discrimina a las familias de padre, madre y dos hijos. Hay que ayudar a la familia, no hacer política de género, y por eso hay que hacer muchas medidas de apoyo a la familia y apoyo a la natalidad. En Vox firmamos ante notario un compromiso por la vida y los valores que contiene medidas de acción como la eliminación de la legislación basada en ideología de género, retocar los horarios de los centros educativos para que las madres puedan compatibilizar todo lo que tengan que hacer, e implantar el teletrabajo, reducción de cotizaciones sociales para las empresas que ofrezcan días de asuntos familiares, o tratar las bajas de enfermedad que estén relacionadas con el embarazo como baja por maternidad. Hay mujeres que tienen nueve meses horrorosos de embarazo y se sienten agobiadas por no decirlo en la oficina porque tienen miedo de que las despidan. Ahí es donde tenemos que estar. Si esta situación se sustituye por baja por maternidad, el coste será cero para el empresario. También proponemos el reconocimiento del trabajo de las mujeres dedicadas a la maternidad a tiempo completo, o a la dependencia. Esa mujer tiene que estar reconocida porque hace un trabajo valiosísimo para la sociedad y que todas estas feministas que vemos últimamente lo pretenden minusvalorar.

Fuente: https://gaceta.es/noticias/celebro-dia-mujer-apoyo-dictadura-ideologia-genero-07032015-2035/

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• Canalizar la voz de la ciudadanía ante autoridades públicas e instancias de la sociedad civil para hacer presentes sus derechos y promover sus deberes.
• Promoción, divulgación y defensa de los valores, derechos y deberes de la familia y de la vida humana.
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