Deseo primero aclarar que mi postura es contra esta ideología y no contra ningún sujeto que presente algún tipo de condición, orientación o preferencia sexual.

El programa introduce la idea de “identidades de género”. A simple vista pareciera que no pasa nada, pero es precisamente con estos pequeños pero profundos cambios al lenguaje que se empieza a cambiar o herir a la cultura.

La definición que este programa utiliza para el término “identidades de género” es la siguiente: “Hace referencia a la vivencia interna e individual del género tal como cada persona la siente profundamente, la cual podría corresponder o no al sexo asignado al momento del nacimiento, incluyendo la vivencia personal del cuerpo…” Es decir, que la idea subjetiva puede estar por encima de una verdad biológica, por eso es que se le llama ideología. Y lo grave es que el Estado nos obligue a validar y aceptar una subjetividad así, pues esta imposición no es más que un caso de adoctrinamiento.

La ideología de género reduce la sexualidad humana a solamente un fenómeno cultural que se va construyendo socialmente, y se puede seguir utilizando esta misma base existencialista para justificar cualquier ocurrencia, uno de los ejemplos más alarmantes es el de los grupos pro-pedófilos como la NABLA (Asociación Americana de Amor entre Hombre y Niño) que pretenden incluir en la agenda de la ideología de género de las Naciones Unidas a la pedofilia como una identidad más.

Para entender un poco el impacto que esta ideología tiene, basta con mirar los más de 100 géneros que han sido identificados, ¿suena esto a algo sensato o coherente con la realidad? ¿Es esto algo que debería ser impuesto a la mayoría?

¿Suena acaso sensato que hoy un transexual sea el ganador de la competición australiana de mujeres en levantamiento de pesas? Aunque modifiquen sus genitales y tomen hormonas, su altura, masa muscular y estructura ósea no cambiarán, meterle un gol a la naturaleza no es fácil, de hecho, no es posible.

A este respecto, no lo pudo haber dicho mejor un escritor español cuando dijo que pretender engañar a la naturaleza es romper la realidad del hombre en su raíz, nos conduce a una antropología totalmente arbitraria, es destruir al individuo rompiendo su contextura natural desde lo psíquico a lo biológico.

También se enseñará a nuestros hijos que quienes no están de acuerdo con esta ideología se pierden de algo muy bueno y son parte de un patriarcado opresor. De esta forma han pintado a quien piense de manera contraria como a un enemigo que busca hacer daño.

Finalmente, me preocupa que se expongan a los adolescentes a esta ideología que considero nociva y que traerá consecuencias graves en la vida de nuestros jóvenes.  Como padres debemos pedir los cambios necesarios para sanear esta doctrina a la que nos quiere someter el Estado y en la cual sabemos que hay mucho interés político.

Fuente: https://www.elmundo.cr/ideologia-genero-costa-rica/

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