La Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que la lactancia materna es la forma ideal de aportar a los niños pequeños los nutrientes que necesitan para un crecimiento y desarrollo saludable[2]. Esta organización internacional la promueve como la mejor forma de nutrición de los bebés y los niños pequeños, y una de las medidas más eficaces para garantizar la salud y la supervivencia del niño[3].

En ese sentido, nutricionalmente está demostrado que la leche materna es el mejor alimento para el bebé y que contiene proteínas, vitaminas, minerales, carbohidratos, grasas; en otras palabras, todo lo necesario para su sano crecimiento y desarrollo físico y mental. “La evidencia científica acumulada en años recientes avala la superioridad nutricional de la leche materna (especificidad de nutrientes, máxima biodisponibilidad, aporte de células vivas: linfocitos y macrófagos, enzimas digestivas, inmunomoduladores, factores de crecimiento y receptores análogos para la alimentación del recién nacido y lactante)” [4].

Adicionalmente a los valores nutricionales señalados, la lactancia materna representa un espacio privilegiado en la relación madre- hijo, pues el hecho de estar cuerpo a cuerpo genera entre ambos un apego o relación básica de confianza que aporta momentos especiales de contacto, comunicación, cariño, seguridad, protección y consuelo. Se considera que “el Apego y la Lactancia Natural Exclusiva, durante los 6 primeros meses de vida, han demostrado ser responsables fundamentales en la futura salud física, emocional e intelectual de los Recién Nacidos y sus Madres”[5].

Desde un punto de vista biológico, la lactancia aporta también una serie de beneficios para la madre tales como la rápida recuperación post parto, la disminución de probabilidades de incidencia de cáncer de mama y de ovarios, disminución de riesgo de padecer osteoporósis, entre otros[6].

No obstante todos estos beneficios, en algunos sectores, la lactancia materna es vista como un acto de esfuerzo “sobrenatural” por parte de algunas madres o, en otros casos, como algo socialmente inaceptable. Cabe destacar que ésta, es un acto absolutamente natural que las mujeres han repetido durante muchos siglos y en algunos casos en situaciones de mayor complicación que la actual. La lactancia materna es un acto que forma parte de la propia identidad de la mujer como madre[7].

La Academia Americana de Pediatría de los Estados Unidos de América señala que “(…) teniendo en cuenta las ventajas médicas y del desarrollo neurológico documentadas, tanto a corto como a largo plazo de la lactancia materna, la nutrición del lactante debería considerarse un tema de salud pública y no sólo una elección según el estilo de vida de cada familia”.[8]

Actualmente y de forma errónea, se está haciendo creer a las madres que la lactancia materna es difícil y sólo algunas mujeres con algunas características especiales tienen esa “suerte”. Con esto, poco a poco se está generando una situación de estrés, lo que a la larga viene originando que muchas madres recurran a la lactancia artificial como “alternativa” para alimentar a sus hijos. Esta visión distorsionada de la lactancia se debe a que no se considera que la “producción” de leche materna se ajusta de manera inmediata a las necesidades del bebé; es decir, que mientras más frecuentes sean las tomas de leche ésta irá en aumento, pero si intervienen elementos (biberones, papillas, etc.) que permiten que se vayan distanciando dichas tomas, automáticamente dicha “producción” irá disminuyendo.

Para concluir, debemos considerar que dar de lactar a un bebé es algo propio de la naturaleza de la mujer y la madre, que no requiere de grandes conocimientos sino simplemente de una buena disposición a dar el pecho y alimentar al bebe cada vez que lo requiera. Al final, la ganancia es para el bebé, la madre, la familia y toda la sociedad.

[2] Organización mundial de la salud http://www.who.int/topics/breastfeeding/es/ (Fecha de consulta 05/08/17)

[3] Organización mundial de la salud http://www.who.int/features/2013/peru_breastfeeding/es/ (Fecha de consulta 05/08/17)

[4] Hernández Aguilar M.T. y Aguayo Maldonado J., “La lactancia materna. Cómo promover y apoyar la lactancia materna en la práctica pediátrica. Recomendaciones del Comité de Lactancia de la Asociación Española de Pediatría” http://www.sciencedirect.com/sdfe/pdf/download/eid/1-s2.0-S1695403305702058/first-page-pdf (Fecha de consulta 04/08/17)

Algunos especialistas consideran que cualquier otro alimento alternativo a la leche materna representará para el bebé una “agresión” para su organismo. Cfr. Díaz-Argüelles Ramírez–Corría Virginia María La alimentación inadecuada del lactante sano y sus consecuencias” http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0034-75312005000100007 (Fecha de consulta 04/08/17)

[5] Pinto Fernando “Apego y lactancia natural http://www.scielo.cl/scielo.php?pid=S0370-41062007000600008&script=sci_arttext (Fecha de consulta 05/08/17)

[6] Cfr. Ministerio de Salud del Perú http://www.minsa.gob.pe/?op=51&nota=16807 (Fecha de consulta 05/08/17)

[7] Cfr. González Carlos, “Un regalo para toda la vida- Guía de la lactancia materna”. Ediciones temas de hoy, Madrid 2006 Pp.17

[8] Academia Americana de Pediatría de los Estados Unidos de América “Lactancia materna y alimentación con leche humana- Documento oficial de la Academia Americana de Pediatría de los Estados Unidos de América. Sección de lactancia” http://www.sids.org.ar/archivos/Lactancia_materna_alimentacion_leche_humana.pdf El énfasis es agregado (Fecha de consulta 05/08/17)

Fuente: http://ucsp.edu.pe/imf/investigacion/articulos/la-lactancia-materna-ganancia-para-todos/

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