Cuando el año pasado el diputado Steffen Könige inició un discurso en la cámara legislativa alemana enumerando hasta 60 “identidades sexuales”  no podía imaginar que, pese al esfuerzo imaginativo, aún hay alguna más que trata de abrirse paso.

Los “transespecie” y “zoosexuales” no llegan a considerarse un “marciano asexuado” como Vinny Ohh, pero sí pretenden, siguiendo la estela del movimiento LGTBIQ, que la sociedad entienda su “sentimiento” porque “ni mi anatomía ni mi morfología define mi especie animal”.

Así se expresa Mario un “pájaro transespecie” en la página de la Comunidad Transespecie y Zoosexual: “Amigos, espero me puedan ayudar, nunca me sentí como un ser humano siempre veo la ventana y veo a los pájaros pero mi país y su mente retrógrada considera una anomalía, quiero ser un pájaro desde lo más profundo de mi ser” (sic).

En dicha página de la red social, se argumenta que “por reconocer el transespecismo no se va a acabar el mundo”. Pero, ¿en qué consiste? La respuesta no logra ser muy concreta: “Es difícil de explicar, si logras entender lo que siente un transexual, sería casi lo mismo pero con otra especie”.

En otra entrada de esta página de Facebook se habla de nacer “en la especie equivocada”:

“Si siempre te sentiste ajeno a tu especie, no tienes por qué reprimir tu identidad de especie, tú no tienes la culpa de haber nacido en la especie equivocada. En pleno Siglo XXI no hay espacio para la discriminación”, explican.

Uno de los ejes discursivos de estas personas gira en torno al concepto de la doble moral, en el que caben propuestas en las que mezclan el abandono de los animales con la homosexualidad, la transexualidad o el aborto.

Estos son algunos de sus ‘argumentos’:

  • “Juzgas de enfermo a un transespecie o zoosexual por amar a los animales, mientras que los cisespecies [el hombre o la mujer que se reconoce como tal] son los que los abandonan”.
  • “Son felices sin hacer daño a nadie y les dicen enfermos [trasnespecie y zoosexuales], también son felices sin hacer daño a nadie ¿pero a ellos sí los apoyas? [LGTBI] Doble moral”.
  • “Estás en contra de su felicidad con el tonto argumento de que ellos no pueden expresar felicidad [animales], pero estás a favor del asesinato de los que realmente no tienen cómo expresar su sentir [aborto]”.
 Los zoosexuales aseguran que “toda relación es con el consentimiento o aprobación de ambas partes”

La zoosexualidad y la zoofilia

Más o menos cualquier persona tiene una idea de lo que entiende por zoofilia que, más allá de su origen etimológico (amor a los animales), se entiende como la relación sexual de personas con animales o bestialismo.

Según los defensores de la zoosexualidad, quienes se definen así “solo son personas como cualquiera de nosotros con una orientación sexual distinta”.

A su juicio, “los zoosexuales no hacen daño a los animales, ni quieren tener una relación con tu mascota o cualquier animal que vean por la calle. Toda relación es con el consentimiento o aprobación de ambas partes (sic). Y por si no te habías dado cuenta, los animales también expresan aprobación o desaprobación”.

Para demostrar la cantidad de formas en las que un animal puede expresar su “consentimiento”, publican un dibujo en el que se atribuyen sentimientos a determinadas actitudes de los perros.

Los zoosexuales defienden que los animales son capaces de prestar consentimiento para mantener relaciones sexuales con humanos.
Los zoosexuales defienden que los animales son capaces de prestar consentimiento para mantener relaciones sexuales con humanos.

Eso sí, en su ánimo de aclarar los conceptos, exponen que los zoosexuales pueden tener mascotas sin realizar actos sexuales con ellas: “Ni a los varones homosexuales les gustan todos los hombres; ni a las lesbianas les gustan todas las mujeres; ni a los zoosexuales les gustan todos los animales”.

Fuente: https://www.actuall.com/familia/que-es-un-transespecie-casi-lo-mismo-que-un-transexual-pero-con-otra-especie/

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