El bloqueo de un texto querido por el lobby LGBTI, la masiva participación de grupos provida y profamilia y la mención a la “perspectiva de vida y familia” por parte del presidente de una asamblea de la Organización de los Estados Americanos.

Estos y otros aspectos son  tratados por Rodrigo Iván Cortes, portavoz del Frente Nacional por la Familia, que ofrece a Actuall un balance, con luces y sombras, fue la 47 asamblea general de la OEA realizada en Cancún, México, del 19 al 21 de este mes.

¿Esta 47 asamblea general de la OEA fue marcada por consensos?

No, por lo menos no en los temas que desde el primer día de trabajos afloraban constantemente. Para quienes participamos fue evidente que dos temas sin consenso se convirtieron en el foco de las articulaciones en dicha reunión hemisférica.

¿Cuáles son esos temas?

Básicamente dos: la gravísima crisis humanitaria y política que vive Venezuela y la tentativa de imponer una agenda de género cada vez más radical. Hubo fuertes tensiones entorno a ellos y la OEA no consiguió que sus países miembros caminaran juntos.

¿Esto es positivo o negativo?

En el caso de Venezuela es profundamente negativo. Respecto a la ‘cuestión de género’, para nosotros fue sorprendentemente positivo.

¿Porqué fue sorprendentemente positivo en relación a la ‘cuestión de género’?

Por que la falta de consenso evitó que fuera aprobado el texto de una resolución que presionaría a los Estados miembros a abrir las puertas a una agenda LGBTI y de género más contundente.

¿Fue el llamado “numeral XII”?

Sí. Este año todos los temas relativos a garantías fundamentales fueron colocados en un solo texto llamado “proyecto de Resolución de Promoción y Protección de Derechos Humanos” y fue dividido en numerales temáticos.

En numeral “XII” versaba sobre supuestos derechos derivados de la “indentidad de género” y también de los que denominaron las “características intersex” sin consideración alguna para lo que las legislaciones locales determinan.

En este apartado eran usados términos ambiguos, no consensuados, extraño al orden jurídico de los Estados miembros.

¿Y este texto fue derrumbado?

Efectivamente. El martes 20 en las discusiones de la Comisión General hubo un debate muy intenso que colocó al embajador mexicano Luis de Alba, quien coordinaba los trabajos, en una situación muy complicada. No era posible llegar a consenso en este punto.

Esa obstinación de querer introducir la ideología de género se topó con el dique impuesto por Paraguay, Guatemala, Surimam, Jamaica, Santa Lucia, y Barbados, y casi una centena de organizaciones ciudadanas de todo el continente que estaban presentes y muy atentas a este proceso.

¿Chocaron contra un dique profamilia?

Así es. Esta articulación venció a quien tenía de su lado a los mayores países del Continente.

Debe resaltarse que el texto que querían aprobar del “numeral XII” fue propuesto por el autodenominado Core Group, integrado por Estados Unidos, Canadá, México, Brasil, Argentina, Chile, Colombia y Uruguay.

Trabajaron con diversas organizaciones feministas y LGBTI de la región y estaban seguros de que irían a conseguir una aprobación unanime de su propuesta. No fue así.

¿Estados Unidos continúa en este grupo?

Sí, la administración Trump cambió a su embajadora en la ONU pero no ha cambiado aún al su embajador ante la OEA. El actual, sigue la agenda “progresista” de Obama y en esta ocasión apoyó todo lo que propuso Canadá que es muy agresivo en estos temas de “género”.

¿Entonces, que fue lo que se aprobó en la resolución?

El texto que ya había sido aprobado el año pasado en la 46 asamblea general de la OEA en República Dominicana.

Después de que el embajador De Alba no consiguiera aprobar el texto propuesto por el Core Group, al día siguiente, el miércoles 21 sugiró que entonces se trabajara sobre el texto que el año pasado ya había sido aprobado.

Tuvo respaldo, pero aún así, seis países registraron reservas a ese texto, por tanto ni aún ese es un texto de unidad. Las reservas denotan que no hay consenso.

Por otro lado, el texto aprobado no contempla la frase “características intersex” como si fueran estas generadoras de “derechos”.

Es verdad que la palabra “intersex” permanece, pero explicando que significa la letra “I”, en la sigla LGBTI, que allí es utilizada y no como concepto.

¿El texto aprobado contiene elementos de “género”?

Sí. No es un buen texto. No es lo que nosotros hubiéramos impulsado. Paraguay y Jamaica deseaban que ese numeral fuera suprimido. Eso hubiera sido muy bueno.

Sin embargo, ante un grupo de países muy poderoso, con un lobby muy fuerte, haber conseguido derrumbar su propuesta, y volver a la misma situación de un año atrás es realmente muy positivo. La agenda LGBT no avanzó como pretendían.

¿Que peso tuvieron en ello las organizaciones profamilia?

Creo que un peso tremendo. Eramos mayoría y realmente nuestra voz se escuchó en la asamblea.

Antes sólo existia era escuchada la retórica de las organizaciones que impulsan una agenda feminista, abortista y de género. Este año no fue así. Eso fue muy visible en el “Diálogo con organizaciones de la sociedad civil”.

Las delegaciones de los Estados miembros escucharon integralmente a diversas coaliciones provida y profamilia. Muchos ni nos conocíamos. La gran afluencia genuinamente ciudadana, y no de grupos financiados muchas veces por el poder público, fue inédita. Para nosotros fue algo histórico.

¿Por qué?

Porque por primera vez fuimos una clara mayoría. Esta reunión es ya un hito en la historia de las asambleas generales de la OEA porque hubo una muy importante participación de las organizaciones ciudadanas de nuestro continente, especialmente de las que defienden la vida, la familia y las libertades fundamentales.

Lo que aconteció en el “Diálogo con organizaciones de la sociedad civil” donde las palabras “vida” y “familia” se escucharon más veces que “aborto” y “género” fue decisivo para que la presidencia de la asamblea realizara algo también inédito asumiendo estas demandas.

El canciller Luis Videgaray, al frente de los trabajos, dijo claramente que los documentos emanados de esa reunión deberían asumir una “perspectiva de género, una perspectiva de vida y una perspectiva de familia”.

Y lo hizo después de que este amplio movimiento tuvo un encuentro con él.

Rodrigo Cortés, portavoz del Frente Nacional por la Familia de México
Rodrigo Cortés, portavoz del Frente Nacional por la Familia de México

¿No considera esto una concesión pragmática?

Pede ser. Aunque confiamos en la buena fé de los diplomáticos y agradecemos sus atenciones, no somos ingenuos. Las agendas de “género” y de “vida y familia” no son conciliables.

Pero el hecho es que, por primera vez en décadas, “vida” y “familia” llegaron a la OEA nada menos que en la voz del presidente de la asamblea. Es un paso adelante.

También debemos destacar que la “Declaración de México”, firmada por 700 congresistas del Continente fue una ayuda extraordinaria ante los cancilleres y las delegaciones oficiales de cada nación.

Éste texto, que pide a la OEA respetar la soberanía de los Estados y exige que abandone la agenda abortista y de género, fue un sólido y eficaz documento, pues evidencia que muchos legisladores, electos por el pueblo, están atentos y no concuerdan con esta instrumentalización.

Es una muestra de que, en ocasiones, los poderes Ejecutivos de cada país no estan en sintonía con el pueblo al que representan. Impulsan cosas en la OEA que son rechazadas por la mayoría de los ciudadanos.

La “Declaración de México” vino a compensar lo que estaba descompensado, a equilibrar lo que estaba desequilibrado.

¿Hubo aspectos negativos?

Sí, claro. Hay aspectos negativos que nos colocan sobre alerta.

¿Cuáles?

Sigue instalada la perspectiva de género. Frenamos su avance, no la eliminamos. La resolución de “Promoción y Protección de Derechos Humanos” conserva aún algunos elementos de “género” que deben ir objetándose progresivamente.

¿Se aprobó también la duplicación del presupuesto para el Sistema Interamericano de Derechos Humanos?

Si, y eso no es alentador, porque sabemos que tanto la Comisión como la Corte Interamericana de Derechos Humanos impulsan la agenda LGBT. Sin embargo, vamos a ver si realmente esta resolución se concreta.

Una cosa es decir, muy ufanos, que se destinarán recursos y otra es realmente conseguirlos. Estamos en un momento muy difícil desde el punto de vista económico en América Latina. Si no tienen de donde, no habrá recursos.

¿Usted mencionó Venezuela al inicio?

Si, desde luego. Pienso que es muy grave lo que aconteció en relación de Venezuela. Es una derrota para la OEA.

Es muy lamentable que se haya abandonado al pueblo Venezolano, dejándole solo cuando más ayuda requiere. Esta inerme ante un dictador, un sátrapa que violenta los derechos mas fundamentales y que empobrece a su pueblo.

Es una desgracia aquel este organismo, que fue fundado precisamente para contribuir a la paz y gobernabilidad de la región no haya sido capaz de llegar a un consenso.

Por tres votos, sólo tres votos, no pasó la propuesta de Declaración que hubiera sido de gran auxilio para el pueblo venezolano.

¿No es incongruente que el tema más urgente de la región no haya sido resuelto en tanto se invertía tiempo en imponer una impopular agenda de género?

Totalmente incongruente. Retomo lo que enfatizaron el diputado chileno José Antonio Kast y la senadora colombiana Paola Holgín en la presentación de la “Declaración de México”, durante el Congreso Hemisférico de Parlamentares: “No pedimos que haya menos OEA, sino más OEA, pero trabajando sólo en aquello que le faculta su mandato”

Dentro de su mandato esta especialmente la Carta Democrática que debería ser aplicada a Venezuela. No puede ser que el dictador Nicolás Maduro este matando a su pueblo y los países del Continente no hagan nada porque “faltaron tres votos”. Es algo inaceptable.

Fuente: https://www.actuall.com/entrevista/familia/la-familia-bien-gracias-la-batalla-lobby-gay-la-organizacion-estados-americanos/

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