La victoria electoral de Donald Trump en noviembre pasado sacudió al país y al mundo, en parte por ser inesperada (Hillary Clinton era considerada amplia favorita) y en parte por el cáustico perfil del magnate y candidato republicano.

Desde entonces se han analizado los patrones de votación, sobre todo en estados que resultaron cruciales como Michigan, Pennsylvania y Wisconsin, para identificar la razón del considerable y victorioso apoyo que Trump recibió allí y en otras partes del país y que lo llevó a ocupar la Casa Blanca. Sobre todo para conocer más en el ámbito de las personas de raza blanca y clase trabajadora, que históricamente habían votado por los demócratas pero en 2016 lo hicieron por un republicano sui generis: Trump.

Se ha dicho que la ansiedad económica y la pérdida de empleos y perspectivas de las personas de clases media y baja, entre ellos los trabajadores desplazados por la salida de fábricas al extranjero y por la globalización, son de las razones primordiales por las que muchos eligieron a Trump.

Pero además de esa causa, un reciente estudio publicado por The Atlantic añade un factor poderoso a esa ecuación electoral: la llamada ‘ansiedad cultural’.

De acuerdo a esa investigación, se identificó que, en realidad, las personas de clase trabajadora que enfrentan problemas económicos tendían a preferir a Clinton sobre Trump pero a la postre fue esa ‘ansiedad cultural’ lo que los llevó a votar mayoritariamente por el republicano.

Cuestión de sensaciones

The Atlantic define ‘ansiedad cultural’ como una sensación de sentirse extraño en el país, con dudas sobre invertir tiempo y dinero en educación y con proclividad a apoyar medidas como la deportación de indocumentados.

Percepciones, temores e ideas que, fundadas o no, impulsaron a muchos votantes hacia Trump, cuya acidez antiinmigrante y su posición ruda en temas como el muro fronterizo, la deportación de indocumentados y su denuncia del abandono en que Washington ha tenido a amplios grupos sociales estuvieron en sintonía con quienes padecen esa ‘ansiedad cultural’.

Al final, de acuerdo a The Atlantic, personas de raza blanca y de clase trabajadora, sin grado universitario ni trabajo asalariado fijo, que son una proporción importante del electorado en varias zonas del país, acabaron votando en proporción de 2 a 1 a favor de Trump sobre Clinton, pese a que muchos de ellos habían sido votantes demócratas de larga trayectoria.

Muchos de esos votantes se sienten afligidos por la ‘ansiedad cultural’ y consideraron, un 68% de los encuestados por The Atlantic, que la cultura del país está cambiando (es de suponer que para su disgusto) y que la forma de vida estadounidense debe ser protegida de influencias extranjeras.

Otro factor, de menor peso pero conectado, es la inmigración: 27% de los encuestados dijeron en su momento apoyar la identificación y deportación de los indocumentados.

Y un 54% de los entrevistados consideró que dedicar dinero y tiempo a la educación universitaria resulta riesgoso, quizá por el temor de que lograr un grado universitario les causará fuertes deudas y, a la postre, tal vez tampoco les provea de mejores trabajos y mayores salarios. Una noción, cierta en la cuestión de la deuda estudiantil, pero equívoca (al menos en el ámbito general) en cuanto a las oportunidades que se abren con la educación universitaria.

Algunos podrán discutir que datos y ejemplos a escala local y nacional muestran que esa ‘ansiedad cultural’ podría ser una sensación que, aunque real, no estaría justificada, pues percepciones sobre transformaciones culturales, educación e inmigración tienen una alta carga subjetiva y muchas veces solo consideran la parte negativa del asunto. Pero para muchos, que pueden afirmarlo con ejemplos en carne propia, ese malestar es real, se ilustra con problemas muy concretos y sentidos y su desasosiego es patente.

Para ellos, sea como sea, Clinton no pareció ser una opción que pudiera atender sus necesidades y angustias, y Trump sí. Si eso se trató de una mera idea que, a la postre, tendrá o no sustento en la realidad está por verse, pero escuchar, atender y dar una mano a esos votantes, y a todos los otros en el país, es imperativo sea cual sea el partido en el poder. La inclusión, la diversidad y las oportunidades para todos son valores que Estados Unidos, muy dividido actualmente en lo ideológico y lo político, necesita potenciar de modo singular.

Fuente: https://es-us.noticias.yahoo.com/la-ansiedad-cultural-de-muchos-estadounidenses-fue-factor-en-el-triunfo-electoral-de-trump-164325722.html

Noticias Recientes

Buscar noticias dentro de conapfam.pe