En las últimas semanas, la llamada “maternidad subrogada” ha irrumpido en el debate político y ha generado división dentro de los partidos. Mientras formaciones como Ciudadanos apuestan por una ley que regule los conocidos como “vientres de alquiler”, el Partido Popular, PSOE y Podemos se enfrentan a un debate interno entre quienes rechazan esta práctica y los que piden su regulación.

En pleno debate sobre la regulación en España de la “gestación subrogada”, el cardenal arzobispo de Madrid, Carlos Osoro, pidió “no vivir de alquiler” durante la presentación del libro “Cómo aplicar ‘Amoris laetitia’” del cardenal Lluís Martínez Sistach el pasado miércoles.

“No le quitemos el derecho a un ser humano de tener la casa original que Dios le ha dado, no vivamos en alquiler“, respondió Osoro a una pregunta sobre la postura de la Iglesia respecto a los “vientres de alquiler”. El cardenal Sistach, por su parte, añadió que se trata de un tema “delicado” y que hay que tener mucha competencia para hablar de él.

‘La llamada maternidad subrogada cosifica a las mujeres’

El obispo de Alcalá de Henares, Juan Antonio Reig Pla, explicaba en una carta pastoral en febrero de 2016 que la así llamada “maternidad subrogada o sustitutiva” cosifica a las mujeres a las que se “alquila su vientre”, tratándolas de un modo utilitario que atenta contra su dignidad.

Reig Pla también hizo referencia en su carta pastoral a la “maternidad sustitutiva” que se da por una errónea concepción de la “compasión”, aquella que es llevada a cabo por hermanas, madres u otras familiares o amigas sin compensación económica, y recalcó que en todo caso “es contraria a la dignidad de la procreación de la persona humana”.

El obispo de Alcalá de Henares quiso poner en evidencia en este documento que “la industria-mercado de la llamada reproducción humana asistida, como las demás industrias de muerte -anticoncepción, aborto o eutanasia- recurren al sentimentalismo para manipular a sus futuras víctimas” y apelan a la “igualdad de género” para esclavizar a mujeres con el eufemismo de “maternidad subrogada”.

Una práctica que no es moralmente lícita

En la Instrucción Donum Vitae sobre el respeto de la vida humana naciente y la dignidad de la procreación de la Congregación para la Doctrina de la Fe se recoge que no es moralmente lícita la “maternidad sustitutiva” por ser contraria a la unidad del matrimonio y a la dignidad de la procreación de la persona humana.

Por “maternidad sustitutiva”, dicha instrucción entiende la mujer que lleva la gestación de un embrión implantado en su útero -que le es genéticamente ajeno o a cuya procreación ha colaborado con la donación de un óvulo propio- con el compromiso de entregar el niño, inmediatamente después del nacimiento, a quien ha encargado o contratado la gestación.

Este documento señala que la “maternidad sustitutiva” representa una falta objetiva contra las obligaciones del amor materno, de la fidelidad conyugal y de la maternidad responsable.

Asimismo, la instrucción de la Congregación para la Doctrina de la Fe afirma que esta práctica ofende la dignidad y el derecho del hijo a ser concebido, gestado, traído al mundo y educado por los propios padres e instaura, en detrimento de la familia, una división entre los elementos físicos, psíquicos y morales que la constituyen.

También la Instrucción Dignitas Personae sostiene que es ilícita tanto la procreación artificial heteróloga como toda forma de maternidad subrogada y que esta práctica implicaría además otros problemas de tipo médico, psicológico y jurídico.

Fuente: https://infovaticana.com/2017/02/10/dice-la-iglesia-los-vientres-alquiler/

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