Si hiciéramos un ránking de expresiones populares, los hechos de la semana pasada ocuparían el primer lugar. Y no únicamente por las protestas contra el peaje de Puente Piedra, sino también por el movimiento de padres de familia que, enarbolando pancartas #Conmishijosnotemetas, se han manifestado pacíficamente en el país.

Durante la semana se han publicado dos encuestas: el viernes salió Datum y ayer El Comercio publicó su sondeo mensual hecho por Ipsos. Ambos estudios coinciden en que la aprobación del presidente pasa por su peor momento. Ya lo dijo ayer Alfredo Torres, PPK “pasa a la condición de apoyo minoritario”. Es decir, la desaprobación es mayor que la aprobación.

Queda claro que, tanto el jefe del Estado, su Gabinete y sus principales asesores (si los tuviera), deben sincronizar su discurso con el de la gente. Él es consciente que ganó “con las justas”, por lo tanto a medio año de mandato es justo ajustar las tuercas ahí donde haga falta.

Pareciera que su entorno le dice una cosa, mientras que él piensa distinto. Y quizá en esa discrepancia con sus allegados, es que él se aproxima más al pueblo, a esa mayoría silenciosa que ha empezado a despertar.

“¿Siente que sus posturas chocan con la mayoría conservadora del Perú?”, le pregunta Óscar Torres de “Trome” a PPK, a lo que este responde: “Realmente no. Yo soy una persona religiosa. Hemos heredado algunos currículos escolares, unas cosas que a mí no me entusiasman, pero ya estaban ahí desde el gobierno anterior”. Y sigue Torres: “¿Está de acuerdo con el matrimonio homosexual?”. “No”, es la respuesta tajante del mandatario.

¿Cuando PPK menciona que ha encontrado currículos escolares que no lo entusiasman se está refiriendo a la incorporación de la ideología de género en los planes escolares del 2017? Ojo, la igualdad de oportunidades y el respeto a la diversidad son siempre bienvenidos, pero aquello no puede confundirse con el hecho de que el niño o niña debe construir “su identidad” con base en los condicionamientos sociales e independientes del “género asignado”.

Y con el ‘no’ sin ambages a la pregunta sobre el matrimonio homosexual, es evidente que PPK marca distancia del revuelo mediático generado por la sentencia ‘histórica’ que ordena al Reniec reconocer el matrimonio de Óscar Ugarteche con Fidel Aroche celebrado en México, donde este tipo de uniones son legales. Como lo ha reconocido el propio Ugarteche, la unión civil ya dejó de ser una prioridad, el objetivo ahora es dar paso al matrimonio igualitario en el Perú.

El presidente está a tiempo de volver a conectar con la gente. Con sus actos debe demostrar que lee los mensajes del pueblo y no solo los de una autodenominada ‘élite’ de opinión que pretende dictarle lo que está bien y mal, lo que es un país moderno y que tacha de “conservadores y fundamentalistas” a todo aquel que piense distinto o no sea parte de su argolla.

Vamos presidente, escuche más a la calle. Usted sabe, usted puede.

Por Diana Seminario

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