Creíamos que el Gobierno no podía superarse en su mezquindad con el aborto, pero estábamos equivocados.

El año pasado eligieron el día de la lotería de Navidad para publicar la lista del horror, otro año el día de Nochebuena, y este han esperado hasta el último minuto laborable del año para publicar las cifras de abortos en 2015 que son un verdadero escándalo para toda la sociedad.

Practicamente a escondidas, un viernes a las dos y media de la tarde, víspera de Nochevieja, la ministra de Sanidad ha intentado que la muerte de 98.144 españoles pasara inadvertida, y casi lo ha conseguido.

En un año en el que los nacimientos en España experimentaron una alarmante caída, (nacieron 7.305 niños menos, un 1,7% menos que el año anterior) el que la tasa de abortos se haya mantenido prácticamente igual no es motivo de alegría.

La “propensión a abortar”, es decir, el número de embarazos que acabaron en aborto provocado, no ha descendido, sino que ha experimentado una subida en 2015 respecto a 2014, por lo que la bajada en números absolutos de las cifras de aborto no debe ser motivo de satisfacción para nadie.

No lo ha de ser para el Gobierno, que debería avergonzarse de no haber hecho absolutamente nada para hacer descender estas cifras, sino más bien al contrario, ya que ha aceptado mantener la ley de Zapatero en vigor y ha hecho un pacto de silencio con el resto de los partidos para no tocar el aborto

Y, no contento con esto, Mariano Rajoy ha utilizado el dinero de todos los españoles para pagar más de 47 millones de euros a los centros abortistas, dinero que se podría haber utilizado en ayudar a tantas familias necesitadas y a tantas mujeres que a duras penas pueden seguir adelante con sus embarazos y criar a sus hijos.

No ha dedicado un céntimo a construir guarderías en las universidades o en las empresas, ni ha destinado un céntimo de más a ayudar a las asociaciones provida que hacen labor asistencial.

El Gobierno no ha implementado ni una sola medida de apoyo a la natalidad y mucho menos ha destinado un sólo euro para diseñar un plan de adopción nacional ágil y eficaz que permita que muchas mujeres puedan entregar a sus hijos a tantas parejas que esperan años para adoptarlos fuera de nuestro país.

Este es el desastre, esta es la dramática situación con la que España se despide de este año. Esta es la triste realidad que ahora muchos de los que antes clamaban en las calles cuando gobernaba Zapatero parece que ahora no quieren ver.

Ayer quisimos estar con ellos, con esos niños que esta noche no verán empezar un año nuevo. Ayer les rendimos nuestro pequeño homenaje, a la vez que denunciamos la actitud mezquina y ruin de todo un Gobierno que, junto con el resto de partidos políticos, ha decidido seguir adelante con esta masacre.

Una vez más, Derecho a Vivir quiso ayer dar voz a esos inocentes masacrados en silencio y con el visto bueno de un Gobierno que pasará a la historia por la traición que consumó hace tres años manteniendo la ley de Zapatero.

Protesta de Derecho a Vivir a las puertas del Ministerio de Sanidad. /Actuall
Protesta de Derecho a Vivir a las puertas del Ministerio de Sanidad. /Actuall

En una España envejecida, centrada en que no le toquen el bolsillo, callando ante injusticias como el aborto, y con un partido en el Gobierno que perdió el norte hace mucho tiempo, es más necesario que nunca que volvamos a levantarnos.

No espero nada de los actuales gobernantes ni del resto de los que se sientan en el Congreso, pero sí espero algo de los españoles de a pie que saben que aceptar el aborto y mirar para otro lado es algo que algún día se volverá contra ellos mismos.

A ellos, a sus conciencias, quiero apelar hoy, cuando el año se nos va: alcemos la voz por los hijos que esperan nacer, luchemos por su vida, seamos solidarios con los que no vemos, con los que aún no tienen nombre.

Si fuimos capaces de hacerlo hace unos años, hemos de seguir siéndolo ahora. Dejemos atrás los complejos, los miedos, el conformismo y la tibieza que nos corroe, y levantémonos contra la gran injusticia de este siglo. Si este año no lo hacemos nosotros, nadie lo hará por ellos.

Noticias Recientes

Buscar noticias dentro de conapfam.pe