“Ser provida es esto: valorar la vida sin importar cuánto tiempo dure o cuán productiva sea”. Esta es una de las muchas afirmaciones rotundas con las que Zana Wing Yau Gray compartió cómo luchó por la vida de su hijo en su perfil de Facebook.

Zana Wing, que vive en la provincia canadiense de la Columbia Británica, compartió el pasado mes de octubre un mensaje en el que narra cómo trataron de obligarla a abortar debido a una serie de limitaciones en su hijo, Theodore, que provocarían, de forma irremediable, la muerte a las pocas horas de nacer. 

En la semana 20 de gestación los médicos que seguían su embarazo descubrieron que una escasa producción de líquido amniótico estaba provocando problemas en los riñones y en los pulmones yque, de manera indefectible, el niño no podría respirar tras el parto.

“Querían que hiciera el procedimiento de aborto tan pronto como fuera posible, porque, cuanto más pequeño, sería más fácil”, explica con dolor.

Sin embargo, y pese al rechazo que le suponía ponerse en el lugar de su hijo, que no iba apoder respirar, entendió que “hay una gran difeencia entre dejar que la naturaleza siga su curso e inyectar algo en su corazón para pararlo”.

El último aliento en sus brazos

Zana Wing no es una mujer insensible, fría y calculadora, a la que sólo le importa cumplir de forma irracional con el quinto mandamiento cristiano. “Sufriría más cuando diera su último aliento en mis brazos?” se preguntaba, para responder así:

“No lo sabía, pero hoy digo que ser provida es esto: valorar la vida sin importar cuánto tiempo dure o cuán productiva sea. Mi hijo no era perfecto, pero yo tampoco lo soy. Él no podría vivir sin ayuda, pero sucede lo mismo con nosotros; todos necesitamos ayuda. Llevarlo y ayudarle a nacer no fue fácil, pero él valía ese esfuerzo“, explica con ternura.

Ese esfuerzo mereció la pena, sin duda, porque frente a la idea de haber permitido que rompieran el cuerpo de su hijo dentro de su vientre para que acabara en un cubo de basura, Zana Wing apostó por arroparle en sus brazos hasta el final.

“Estoy tan agradecida por haber podido ver su hermosa carita, con los ojos que se parecen tanto a los míos, y la boca y el mentó igual que los de su padre (…) Su llanto fue el mejor sonido que he tenido el privilegio de escuchar, ¡porque eso significaba que estaba vivo!”, exclama en su mensaje en la red social.

Más de 800 reacciones positivas en Facebook, cerca de media docena de veces compartido y casi 200 comentarios dan cuenta del alcance del testimonio de Zana Wing.

“Ser voz de los sin voz”

El compromiso de Zana Wing Yau en defensa de la vida va más allá de comunicar su propia experiencia com madre que opta por la vida de un hijo frente a las presiones y a su delicado estado de salud.

El 17 de octubre, coincidiendo con su cumpleaños, Zana Wing publicó una significativa imagen en defensa de los concebidos no nacidos, en la que aparece con una cinta adhesiva sobre su boca y la palabra “vida” escrita en francés.

Zana Wing, que se negó a abortar a su hijo, pide por los "sin voz" el día de su cumpleaños. /FB
Zana Wing, que se negó a abortar a su hijo, pide por los “sin voz” el día de su cumpleaños. /FB

La foto está acompañada de un comentario: “Mi deseo de cumpleaños es ser la voz de los que no tiene voz”, explica al tiempo que anima a pedir al presidente canadiense, Justin Trudeau, que permitiera el voto en conciencia de los diputados canadienses en aquellas decisiones relacionadas con el aborto.

Noticias Recientes

Buscar noticias dentro de conapfam.pe