Sobre su personal experiencia como prisionero en Auschwitz, dice Viktor Frankl en su libro “El hombre en  busca de sentido ”: “…….nuestra  desnudez  se  nos  hizo  patente:  nada teníamos  ya  salvo  nuestros  cuerpos  mondos  y  lirondos  (incluso  sin  pelo);  literalmente hablando,  lo  único  que  poseíamos  era  nuestra  existencia  desnuda.  ¿Qué  otra  cosa  nos quedaba  que  pudiera  ser  un  nexo  material  con  nuestra  existencia  anterior?”
Como el nazismo, que buscó y ensayó en el campo de concentración de Auschwitz la eliminación de la personal identidad de sus prisioneros, despojándoles e intentando borrar en ellos todo rastro de aquello que pudiera reflejar el mínimo signo de su personalidad o aspecto, la “Ideología de Género”, por la simple razón de que también se trata de un totalitarismo similar, tiene la misma pretensión y deleznable objetivo. La Ideología de Género no es más que puro nazismo con otros métodos más radicales y sutiles, Nazismo de Género.
El Nazismo de Género consiste en la esterilización de la identidad de la persona para después implantarle una personalidad que corresponda a otra identidad ajena a la propia. La manipulación del sexo es, esta vez, el método elegido por el totalitarismo para vaciar, someter y esclavizar a la persona.
Sabemos que el desarrollo psicológico y la autoafirmación de una personalidad sana y natural, de la propia persona, comienza con el reconocimiento progresivo del “yo” frente al “tú”, desde la infancia y atravesando la adolescencia. Este desarrollo natural es rechazado por los totalitarios de la manipulación ideológica argumentando que dicho desarrollo debe ser ajeno a las influencias culturales del entorno social proclamando el melifluo discurso de la Igualdad de Género. Naturalmente, obvia decir que dicha manipulación ideológica busca sustituir el marco cultural vigente en una sociedad sana y con valores por el propio marco ideológico de su “kultura”. Se trata de reemplazar el natural desarrollo de la persona por un desarrollo forzado, en vez de reforzarla en su natural género que debilitan y fragilizan, despojándolo de su incipiente identidad, para someterlo a un “estrés de género”.
Tampoco debe pasarnos desapercibido que es en las etapas de formación más tempranas de la escuela infantil donde el retroprogresismo y la manipulación totalitaria, el “Nazismo de Género”, pretende implantarse con la más elegante y cautivadora denominación de la llamada Ideología de Género para crear así un grave y profundo problema personal en aquellos que no lo tienen. Es elocuente el interesante documental que Family Watch International ha producido y que convendría difundir entre padres y maestros: https://m.youtube.com/watch?v=E81RAHJs2gM
De cualquier forma, la depravada perversión sexual es solo un método, no hay que olvidar que el objetivo final es esterilizar la propia identidad, aniquilando el “yo personal”, para después sustituirlo por el de “otro yo que no sea el propio”, dejando vacía a la persona genuina que queda convertida en un despojo humano, que no sabe bien quién es.  Una persona sometida a la tiranía de unos sentimientos traidoramente subjetivos con inclinaciones y fisiología contradictoria que abandona a dicha persona a la circunstancia del “no estoy seguro de quién soy”.
Sin embargo, la descarada vocación pederasta que conlleva la Ideología de Género es un depravado juego de niños, nunca mejor descrito, comparado con el reverdecido proyecto de un totalitarismo nazi que busca destruir y vaciar a la persona humana para someterla y quitarle la libertad individual de ser su propio “yo”.
Tomemos de nuevo la mano de Viktor Frankl, escuchemos en silencio sus dolorosas palabras y veremos que Auschwitz todavía sigue presente en nuestra sociedad: “…….nuestra  desnudez  se  nos  hizo  patente:  nada teníamos  ya  salvo  nuestros  cuerpos  mondos  y  lirondos  (incluso  sin  pelo);  literalmente hablando,  lo  único  que  poseíamos  era  nuestra  existencia  desnuda.  ¿Qué  otra  cosa  nos quedaba  que  pudiera  ser  un  nexo  material  con  nuestra  existencia  anterior?”
Sí….., la Ideología de Género no es otra cosa más que puro totalitarismo ideológico disfrazado de progreso por los de siempre. Las cosas por su nombre, puro “Nazismo de Género”…….. Maldad de Género….. Maldad !!!
Noticias Recientes

Buscar noticias dentro de conapfam.pe