Ludovine de la Rochère (1971) es la presidenta de La Manif pour Tous y la cara visible del movimiento profamilia de Francia que ya puso en jaque a Hollande durante las masivas manifestaciones en 2013 contra las uniones y adopciones homosexuales. Estas marchas fueron las más numerosas desde las de mayo de 1968 y el Ejecutivo decidió utilizar la violencia contra familias, niños y ancianos para intentar frenar este movimiento.

Ahora la Manif pour Tous vuelve a la carga y este domingo volverá a salir a las calles francesas para poner contra las cuerdas al socialista Hollande ante los nuevos ataques que se están realizando a la familia. Hablamos con esta madre de cuatro hijos que quiere que Francia, y todo el mundo, sea un lugar en el que la familia sea realmente protegida frente a la ideología de género y la cultura de la muerte.

¿Quién es Ludovine de la Rochère? ¿Cuál fue el motivo que le llevó a liderar el movimiento profamilia en Francia?

En 2012, cuando François Hollande anunció durante la campaña presidencial que abriría el matrimonio y la adopción para dos hombres o dos mujeres, de entrada me inquieté mucho. Antes de su elección, empezamos a reflexionar sobre qué acciones realizar y esto nos llevó a crear la Manif pour Tous en octubre de 2012 con Frigide Barjot y Abéric Dumont.

Estoy casada y tengo cuatro hijos. Sé lo que es el matrimonio y lo que los niños necesitan no sólo en teoría –el sentido del matrimonio- sino por experiencia-. Imaginar que dos hombres o dos mujeres puedan casarse y pretender fundar juntos una familia sigue indignándome. Es una negación de la realidad y, evidentemente, una injusticia para los niños. Esto significa que se hará sufrir a los niños, y que se minan los cimientos de la sociedad, del derecho, de la política… en resumen, de la civilización.

La Manif pour Tous volverá a manifestarse este domingo por las calles de Francia, ¿por qué han tomado la decisión de convocar estas nuevas manifestaciones? 

El motivo es una sucesión de anuncios de proyectos legislativos relativizando la identidad sexual hombre-mujer y destruyendo aún más el matrimonio, la familia y la educación.

Tras el anuncio que François Hollande realizó el 30 de junio de que se va a permitir la Paternidad Asistida Médicamente (PMA) “sin padre”, el Parlamento francés va a aplicarse en el desarrollo de las medidas reivindicadas por el LGBT desde hace meses. El estatus de “padrastro”, primera etapa hacia la “pluriparentalidad” va a proponerse a los parlamentarios, así como la celebración sistemática de los “Pactos Civiles de Solidaridad” en los ayuntamientos, la privatización del divorcio por consentimiento mutuo, la facilitación del cambio de nombre, la posibilidad de cambiar de sexo y estado civil con una simple declaración o las drásticas restricciones para la creación de escuelas concertadas.

¿Es la familia la última gran institución a derribar? ¿Está realmente en peligro?

Desde luego, hay otras instituciones, pero la familia es la célula fundamental de la sociedad. Es la institución suprema y como tal debe ser defendida cueste lo que cueste. El apego visceral de los franceses con la familia “padre-madre-hijo” nos confirma que no podemos ceder nada y hay que poner todo en práctica para promoverla y protegerla.

Las grandes marchas contra la “ley Taubira” fueron masivas y pusieron en jaque al Gobierno. ¿Cree que el gobierno teme esta nueva ofensiva del movimiento profamilia?

Efectivamente, la actuación de La Manif Pour Tous obligó al Gobierno a retirar la Paternidad Asistida Médicamente de su proyecto de ley llamado de “familia” en febrero de 2014. Además, llevó al Primer ministro Manuel Valls a condenar los vientres de alquiler en octubre de 2014.

Sería mucho más simple para el equipo de Hollande que los defensores de la familia estuvieran mudos y dejaran pasar esta iniciativa de derribo. Es cierto que teme que los franceses despierten de nuevo y manifiesten su voluntad de no sufrir más estos ataques anti-familia.

Y por otro lado, ¿temen desde la Manif pour Tous que se vuelva a reprimir la voz de la familia con la misma violencia que se utilizó en 2013 cuando se agredió a familias enteras y niños?

En 2013 hubo en efecto graves ataques a los derechos de los manifestantes. La violencia policial llegó al extremo de gasear a mujeres embarazadas, personas mayores y niños.

A pesar de todo, siempre hemos sido y seguimos siendo un movimiento pacífico, y creo que se reconoce nuestra profesionalidad en la organización de manifestaciones masivas. Lejos de lo que se ha podido ver en las manifestaciones en Francia de estos últimos meses, nuestros manifestantes jamás han roto escaparates o incendiado coches.

Confiamos en nuestros equipos de seguridad y su capacidad para identificar los elementos perturbadores externos. Espero que este domingo 16 de octubre el Gobierno respete del mismo modo los derechos de los defensores de la familia.

Grégor Puppinck llegó a definir La Manif pour Tous como “el movimiento social más grande en Francia desde mayo de 1968”… 

No tengamos miedo de las palabras: desde hace más de cuarenta años no ha habido manifestaciones tan masivas. Menos aún para defender no un interés personal, sino una visión de la sociedad. La Manif Pour Tous muestra verdaderamente un despertar de las conciencias, y eso es maravilloso.

Decenas de miles de personas durante una de las marchas de la Manif pour Tous / 20 minutes
Decenas de miles de personas durante una de las marchas de la Manif pour Tous / 20 minutes

Una de las grandes características de la Manif pour Tous es su transversalidad: cristianos, agnósticos, personas de distintas ideologías e incluso homosexuales…¿ha sido esto la clave del éxito? 

La Manif Pour Tous es un movimiento apolítico en el que se encuentran franceses de todas las tendencias porque defiende una visión de la familia que comparten muchos de ellos. Es natural que se nos hayan unido centenares de miles de personas: la necesidad de defender la familia “padre-madre-hijo” ha superado las divisiones sectarias.

¿Se han convertido la ideología de género y el lobby LGTB en la nueva dictadura del siglo XXI? 

Yo no hablaría de dictadura, sino de un intento de derribo de la familia al que han cedido enseguida numerosos políticos. El ejemplo del gobierno actual es llamativo: nunca la agenda LGBT se había escrito tan rápidamente en el mármol de la ley francesa.

Basta con leer las reivindicaciones de este lobby comunitarista que de ninguna manera representa a todas las personas homosexuales. Desde la adopción por parejas del mismo sexo al derecho de los transexuales, pasando por la Paternidad Asistida Médicamente y los vientres de alquiler, el Gobierno es un dócil caniche o un servil colaborador: definitivamente, entre la sumisión y la colaboración, no sé  dónde se  sitúa el equipo de Hollande.

En España se están aprobando numerosas leyes regionales que privilegian al lobby LGTB y que obligan a todos los colegios a impartir ideología de género. ¿Cómo ve la situación española?

Hay que ser extremadamente vigilante con la introducción de la ideología de género en los programas escolares. Las recientes declaraciones del Papa Francisco son muy esclarecedoras al respecto: hay una voluntad real de colonizar los espíritus con esta ideología de la deconstrucción sexual.

La reacción de la señora Najat Vallaud-Belkacem, ministra nacional de Educación, no es sorprendente: con total mala fe, trata de escurrir el bulto escondiéndose tras el escudo de la igualdad entre hombres y mujeres, pese a que no se trata de esto en absoluto. Por el contrario, se trata de inculcar a los niños que un niño nace con determinado sexo, pero puede elegir convertirse en chico o chica a su capricho.

¿Está Europa adormecida ante el avance de la dictadura de género? ¿Cómo se puede despertar a este gigante? 

La Unión Europea y el Consejo de Europa han bajado la guardia. Diría incluso que han acompañado el avance de la ideología de género, como muestran los numerosos informes impulsados por los parlamentarios europeos para imponer esta ideología en las leyes de los países miembros de la Unión.

La Manif Pour Tous toma con energía el relevo del formidable trabajo realizado por colectivos como  Europe for Family o  No Maternity Traffic en Bruselas y Estrasburgo, para luchar contra estas verdaderas regresiones. Sin embargo, muy pocos ciudadanos son conscientes de lo que se vota en los hemiciclos europeos. En el combate por la familia “padre-madre-hijo” no debe olvidarse el nivel supranacional.

¿Hasta qué punto la crisis de valores y el rechazo a la herencia judeo-cristiana que dio la identidad a Europa tienen que ver con la situación actual?

La destrucción realizada desde hace decenas de años se ha acelerado estos últimos años. Azota a nuestra sociedad, estructurada desde hace siglos por el pensamiento cristiano. Es muy visible en lo que concierne a nuestras identidades sexuales: los cristianos consideran que el Hombre creado por Dios debe ser respetado y por tanto aceptarse como hombre o mujer. Mientras, algunos piensan que el Hombre puede auto-determinarse, re-crearse de alguna manera. Esto es fundamentalmente lo que significa la ideología de género: “yo me identifico/determino a mí mismo hombre, o mujer, u otra cosa”.

Otro de los frentes que tiene Europa es el islam. ¿Su concepción de la familia y sus valores son compatibles con los principios que defiende el movimiento profamilia? 

Es complicado porque coincidimos, por ejemplo, en la oposición al “matrimonio” de dos hombres o dos mujeres… pese a concebir el matrimonio de manera muy diferente, y a que éste puede ser polígamo para los musulmanes.

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